Los meses más cálidos invitan a pasar más tiempo al aire libre disfrutando de un lindo día de sol. Pero hay que estar alertas para prevenir los “males del calor”.

Los que son del “equipo verano” aman esta estación por sus días más largos, el sol y la posibilidad de pasar más horas al aire libre. Los del “equipo invierno” protestan porque se sienten agobiados por el calor y molestos con los mosquitos. Sean de uno u otro equipo, embarazadas y los bebés deben extremar cuidados para evitar los llamados “males del calor” como son las picaduras de insectos, las quemaduras al sol y sobre todo la deshidratación.

Panzonas prevenidas

Sin quedarnos encerradas o temerosas es importante que las embarazadas tengamos algunos cuidados antes de exponernos al sol. 

Sí o sí hay que usar protectores solares con un índice de protección mayor a 30, usarlos disminuyen la aparición de manchas en la piel tan comunes durante el embarazo. Recordemos que el sol no es un “enemigo” tomado con cuidado favorece la síntesis de vitamina D que facilita la absorción de calcio y mejora el estado de ánimo.

Las mujeres embarazadas además debemos extremar la prevención para evitar un golpe de calor, es decir la excesiva pérdida de aguas y sales en nuestro cuerpo. Para eso solo es necesario beber al menos dos litros de líquido por día ya sea agua, jugos de fruta o bebidas saludables y refrescantes.

La alimentación también acompaña. Es importante ingerir verduras, frutas, lácteos y sus derivados. Siempre siempre chequear que la cadena de frío se mantenga.

En lo posible evitar la exposición solar sobre todo entre las 11 y 16. Buscar lugares frescos y de sombra siempre es la mejor opción.

Bebés cuidados

No exponerlos al sol. Para estar al aire libre siempre con pantalla solar.

Vestirlos con ropa clara y liviana. Siempre con una gorrita cubriendo su cabeza.

Elegir lugares frescos y bien ventilados.

Hasta los seis meses, los bebés se mantienen hidratados con lo que consumen ya sea lactancia materna o leche de fórmula. A partir de los seis meses ofrecerles agua, nunca darles gaseosas o bebidas azucaradas.

Para prevenir picaduras de mosquitos u otros insectos usar productos con citronella y a partir de los dos años, repelentes. En caso de picaduras, el pediatra indicará la crema adecuada.

Colocar tul sobre la cuna y el carrito para evitar el contacto con bichos molestos.

Si van a ir al agua ya sea en el mar, un arroyo o una pileta siempre deber ser con un adulto y con las medidas de seguridad adecuadas. No olvidar mantener los cuidados por la exposición solar.

En los meses de calor, la diarrea es una de las patologías frecuentes. Es importante controlar la fiebre y si hay vómitos. Si se dan ambos síntomas se debe ir a la guardia pediátrica para controlar la hidratación y ofrecer agua en pequeños volúmenes. 

Cómo saber si mi bebé está deshidratado Hay que tener en cuenta el peso normal del bebé y estos signos: Si llora sin lágrimas. Si tiene la boca seca con aumento de la sed. Si orina menos. Si no moja el pañal. Si tiene los ojos hundidos, está decaído, somnoliento o su respiración es agitada.

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