La celiaquía es una intolerancia permanente al gluten del trigo, la avena, la cebada y el centeno que puede manifestarse en la primera infancia. Es una enfermedad tratable y controlada a través de la dieta. ¡La clave está en la detección temprana!

Resulta difícil establecer un cuadro sintomático de la enfermedad celíaca, ya que la dolencia afecta a las personas de distintas formas. Algunos pueden desarrollar la intolerancia al gluten en la infancia y otros no manifiestan la enfermedad hasta la edad adulta. Sus manifestaciones clínicas y funcionales son muy variables y, por eso, una persona aparentemente sana puede padecer de esta enfermedad sin saberlo.

¿Qué es la intolerancia al gluten?

La enfermedad celiaca es una dolencia digestiva, que daña el intestino delgado, debido a la sensibilidad, es decir, a la intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra presente en la harina de cinco cereales: trigo, centeno, cebada, malta y avena.

El gluten es una masa viscoelástica, insoluble en agua, que forma parte de las proteínas de reserva de los cereales. La ingesta de alimentos con gluten produce una lesión progresiva en las vellosidades del intestino encargadas de absorber los nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales y vitaminas) de los alimentos y pasarlos a la sangre para que se distribuyan por el organismo.

Con estas vellosidades dañadas, existe una mala absorción de los nutrientes, por tanto, el enfermo celíaco puede sufrir de malnutrición y padecer otras enfermedades, por lo que se debe controlar su dieta.

Síntomas más comunes de los bebés y niños/as con celiaquía

Los síntomas que presentan los niños con intolerancia al gluten son variados. Sin embargo, no tienen por qué aparecer todos a la vez y es posible que el bebé/niño/niña sólo se vea afectado por algunos:

  • Una diarrea crónica, que consiste en heces muy voluminosas y pálidas (no necesariamente numerosas)
  • Vómitos reiterados
  • Marcada distensión abdominal (abdomen prominente, hinchazón).
  • Falta de masa muscular
  • Pérdida de peso
  • Retraso del crecimiento
  • Escasa estatura
  • Cabello y piel secos
  • Inapetencia
  • Mal carácter(malhumorados, apáticos, tristes)
  • Malestar general

Es importante resaltar que estos síntomas pueden estar causados por otros tipos de enfermedades. Para confirmar una posible enfermedad celíaca es necesario realizar análisis más profundos. Por eso, siempre es recomendable consultar al médico pediatra para realizar el diagnóstico. 

Tratamiento para la celiaquía

El único tratamiento eficaz es seguir una dieta estricta sin gluten durante toda la vida, lo que consigue mejorar los síntomas y recuperar totalmente las vellosidades del intestino al cabo de dos años. Si se vuelve a introducir el gluten en la dieta, los problemas reaparecen. 

¿Una dieta sin gluten puede perjudicar el desarrollo normal del niño?

Al sustituir el gluten por otras proteínas animales o vegetales, se puede armar una dieta variada a base de carnes, frutas, legumbres, etc., que aportará una alimentación más sana que la de la población en general.

Consultada sobre esta intolerancia, la Asociación Celíaca Argentina brinda los siguientes consejos para la alimentación del bebé/niño/niña celíaco:

  • La dieta debe realizarse durante toda la vida.
  • Tener precaución con la manipulación de los alimentos. 
  • Fuera de la casa, consultar la forma de elaboración e ingredientes antes de consumirlos.
  • No consumir alimentos sueltos.
  • No freír alimentos sin TACC en aceites donde se hayan frito alimentos con trigo – avena – cebada – centeno.
  • Ante la duda acerca de si un producto puede contener TACC no se lo de a consumir a su hijo/a..
  • Son aptos y pueden consumirse: todas las carnes, verduras, frutas, hortalizas, huevos, aceites, leches líquidas comunes, crema de leche, manteca, azúcar, sal, gaseosas, vinagres y vinos.
  • Para enharinar moldes usar harina de arroz o rebozador apto (salado) o fécula de maíz (dulces).


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