Admirado y criticado por igual, para muchos papás el uso del chupete viene acompañado con muchas dudas.

Calmar el llanto de un bebé siempre fue una preocupación de los papás. Entre los siglos XVII y XIX para lograr tranquilizar a los recién nacidos se les daban pequeños juguetes de dentición hechos de coral, marfil o huesos. Las familias más humildes usaban trozos de tela anudados en los que se introducía azúcar con forma de pezón. Si bien lograban tranquilizar a sus bebés, la consecuencia es que los primeros dientes venían llenos de caries. Otra práctica frecuente consistía en ofrecerles un trozo de carne atado con una tela y en los casos extremos, si el bebé no dejaba de llorar se empapaba la tela en brandy. Estas prácticas no solo eran peligrosas, la higiene brillaba por su ausencia.

A comienzos del siglo XX, en 1901 un farmacéutico neoyorquino Christian W. Meinecke, patentó lo que bautizó “consolador de bebés”. Su invento era un pezón de goma de la India unido a un escudo en forma de disco que evitaba que fuese tragado por el bebé al succionar. 

El chupete siguió evolucionando y la goma de la India fue sustituía por el látex y la silicona. Sin embargo comenzaron las críticas porque se aseguraba que su uso prolongado deformaba el paladar y torcía los dientes. Hasta que en agosto de 1949, los odontólogos Wilhelm Balters y Adolf Müller crearon un chupete natural y ergonómico. Se trataba de una goma suave que se adaptaba al paladar y es el que conocemos actualmente. 

Para algunas familias, su uso sigue presentando un gran dilema. Por un lado, calma la ansiedad y el dolor en los niños pero su utilización prolongada hasta los 3 o 4 años puede provocar deformaciones en el paladar y el arco dentario. Federico Díaz, pediatra (MP 232337) nos orientó con los sí y los no:

  • En los bebés prematuros es ideal para ejercitar la succión.
  • Ayuda a calmar a los bebés.
  • Reduce el riesgo de muerte súbita.
  • Ayuda a conciliar el sueño.
  • No agregar elementos pequeños al chupete.
  • En los lactantes no ofrecerlo hasta que la técnica de succión no se encuentre bien realizada.
  • No recomendado a partir de los dos años.

Seguí leyendo sobre las ventajas y desventajas del chupete en: blog.carestino.com/el-chupete-aliado-o-enemigo/Cualquier duda o consulta podés escribirle a @elpediatra_fede

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