Se acerca el final del embarazo. La panza crece y a partir de la semana 37 el bebé ya está listo para nacer. Comienza la cuenta regresiva para el parto.

A partir de la semana 28 comienza el último tramo del embarazo. La fecha probable del parto se calcula para la semana 40, aunque algunos bebés deciden adelantarse hasta dos semanas y otros pueden retrasar su llegada siete días. En esta etapa los controles médicos son más frecuentes. Por el peso y tamaño de la panza, a algunas mujeres les cuesta moverse mucho más y afloran miedos y fantasías. Estos “desbarajustes” poco a poco se acomodarán. “Solemos escuchar la frase `la naturaleza es sabia´ y se podría agregar que es sabia y efectiva. Se necesitan nueve meses, ni más ni menos, para gestar un hijo y preparar a una madre. Se necesitan nueve lunas para que el niño y la madre estén listos para conocerse y comenzar a caminar el camino de la vida”, tranquiliza Patricia Martínez, psicóloga (M.N. 24.411). Para saber qué esperar cuando estamos esperando, el equipo médico del Hospital Italiano elaboró esta guía.

SEMANA 28

En esta semana el bebé pesa 1100 – 1200 gramos. Una de las características primordiales del tercer trimestre es el rápido crecimiento fetal, sobre todo de peso.  Esto se debe a que el bebé continúa acumulando grasa debajo de la piel. El sistema nervioso central continúa desarrollándose, el cerebro comienza a tener surcos en la corteza. Existen estudios que indican que el bebé es capaz de identificar la voz de su mamá y algunos sonidos o melodías que haya escuchado durante el embarazo, por lo que se cree que la memoria a largo plazo comienza antes del nacimiento. Cada vez se mueve más y con más fuerza.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Los síntomas más frecuentes en este trimestre tienen relación con el aumento del tamaño del abdomen. La mujer embarazada puede sentir dolores de espalda, muchas ganas de orinar, hinchazón de pies y manos, falta de aire al caminar y es muy probable que comience a dormir mal durante las noches.


SEMANA 29

En esta semana el bebé pesa cerca de un kilo y medio. La vista es el único sentido que todavía no experimenta debido a que dentro del útero no hay luz. Sus párpados ya se abren y cierran. La piel pasó de ser rojiza y arrugada a estar rosada y lisa, cubierta por la sustancia oleosa llamada unto sebáceo. Sus huesos continúan osificándose, aunque ya poseen su forma definitiva. La cabeza continúa siendo un poco mayor que el resto del cuerpo. Los pulmones siguen su proceso de maduración para lograr un intercambio de oxígeno efectivo al momento del nacimiento. Si el bebé es varón, los testículos están en proceso de descender desde el abdomen hacia el escroto.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
El tercer trimestre de embarazo es el momento donde el bebé aumenta de peso a gran velocidad y es probable que la mamá también aumente. Un poco más adelante, probablemente el peso se estabiliza pero es muy común que aumente entre 3-5 kilos. Cada vez puede ser más evidente la hinchazón en pies y también en manos. En algunas mujeres la hinchazón en las manos produce un dolor en las muñecas similar a una corriente eléctrica. Esto se debe a la retención de líquidos y suele mejorar cuando nace el bebé. Las contracciones de Braxton Hicks puede que sean más seguidas. 


SEMANA 30

En esta semana el bebé pesa un poco más de 1.500 gramos. Algo característico de esta etapa es que el feto a estas semanas empieza a ubicarse en la posición definitiva que tendrá al nacer, que en la mayoría de los casos es con la cabeza hacia abajo (cefálica). Algunos bebés a último momento pueden cambiar de posición. En algunos casos se ubican de nalgas o atravesados en el útero. 

La mayoría de los órganos fetales ya comienzan a funcionar. Por ejemplo, el tubo digestivo por el cual atraviesa el líquido amniótico que el bebé deglute. La audición también madura y comienza a escuchar mejor los sonidos graves como el latido cardiaco materno. 

CAMBIOS EN LA MAMÁ

El bebé cada día estará más grande y sus movimientos podrán sentirse en todo el abdomen. La pelvis comienza a expandirse para darle lugar a la salida del bebé. Esto se debe a una hormona llamada relaxina que afloja las articulaciones. La mamá puede sentir dolor en el pubis y las caderas.


SEMANA 31

El bebé pesa cerca de 1700 gramos en esta semana. Su preparación para el nacimiento continúa. Los órganos, ya completamente formados, maduran y su peso aumenta día a día.   El líquido amniótico fetal depende casi en su totalidad de la producción de orina del bebé. Gracias a la acumulación de grasa subcutánea la piel aparece más rosada y la cara del bebé se observa más redondeada.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Así como el bebé crece rápidamente, puede que la mamá aumente de peso de la misma manera. Algunas mujeres pueden tener secreción por los pezones.  Este líquido espeso y algo transparente se llama calostro y es el primer alimento del bebé. Los síntomas de falta de aire, acidez o sensación de digestión lenta son cada vez más frecuentes debido al tamaño de su abdomen y la presión que el útero ejerce.  


SEMANA 32

En esta semana el bebé se encuentra pesando cerca de 1900 gramos. Al observarlo, su aspecto es prácticamente igual al de un bebé recién nacido, con menos peso. Se puede observar que tienen pelo, cejas y las uñas alcanzan la punta de los dedos. La piel es rosada y lisa y está cubierta por una gran cantidad de unto sebáceo. 

Generalmente, la mayoría de los bebés ya se encuentra en la posición en la que va a nacer. Todos los órganos fetales están madurando, sobre todo el aparato respiratorio, y lo seguirán haciendo hasta el nacimiento. Si un bebé nace a esta altura, tiene altas probabilidades de supervivencia, pero sigue siendo prematuro.  El término se alcanza en la semana 37-38.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Se irá sintiendo cada día más cansada. Caminar se hará dificultoso, dormir por las noches también. Para mejorar la calidad del sueño, intente descansar de costado izquierdo o semisentada con varias almohadas. Despertarse para orinar o por los movimientos del bebé, harán que el descanso no sea tan placentero.


SEMANA 33

En esta semana el bebé ya superó los 2000 gramos y mide aproximadamente 44 cm de cabeza a pies. A lo largo de estas últimas semanas de embarazo su cerebro siguió su proceso de maduración gracias al aumento del número de neuronas y las conexiones entre ellas. La aparición de estas conexiones es un proceso clave en la formación y maduración del cerebro. En estos momentos, el cerebro ya empieza a presentar algunas de sus funciones.  Es posible observar los Movimientos Oculares Rápidos (MOR) que se producen durante la etapa del sueño.  Esto implica que el bebé, ya desde la gestación, tiene la capacidad de soñar.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Las contracciones habituales de esta etapa son cada vez más fuertes.  Es importante controlar que no ocurran más de 3 contracciones en 10 minutos, si esto sucede, es mejor consultar al médico. El calostro (secreción por pezón) puede continuar saliendo hasta el nacimiento del bebé y luego del parto, durante los primeros días.


SEMANA 34

En esta semana el bebé ya está pesando 2300 gramos aproximadamente. Los pulmones han madurado casi por completo, aunque si se produjera una amenaza de parto prematuro, se requiere administrar corticoides a la madre para completar el proceso de maduración de los pulmones y así evitar complicaciones de índole respiratoria. El sistema nervioso central del bebé está desarrollándose rápidamente.  Responde a diversos estímulos provenientes del exterior y son muy claros sus periodos de sueño y vigilia.  

El hipo es un movimiento que la mamá percibe como rítmico, rápido y de duración variable, generalmente unos minutos, aunque puede repetirse varias veces al día. El bebé continúa acumulando grasa por debajo de la piel, lo cual hace que su piel sea más tersa y el aspecto sea cada vez más parecido al de un bebé recién nacido.

CAMBIOS EN LA MAMÁ

Cansancio, sensación de falta de aire, mal dormir son los síntomas más comunes en esta etapa. La hinchazón de manos y pies puede ser más notoria. Si se observa que repentinamente se incrementa esta hinchazón es conveniente consultar al obstetra. Es común presentar hemorroides o várices en la vulva. Generalmente, esto mejora luego del parto. Las contracciones permanecen y se hacen cada vez más intensas y frecuentes.


SEMANA 35

El bebé ya está pesando 2500 gramos y mide unos 46 cm de cabeza a pies. Probablemente los pulmones del bebé a esta altura ya estén maduros y en caso de desencadenarse el parto, el bebé tiene prácticamente las mismas probabilidades de sobrevivir que al término.  Sin embargo, a pesar de que se asume que los pulmones están maduros, algunos estudios avalan la administración de corticoides para evitar complicaciones respiratorias. En las últimas semanas del embarazo, la mamá inmuniza al feto en forma temporal al pasarle sus propios anticuerpos, por lo que el recién nacido estará protegido hasta la administración de las primeras vacunas. 

CAMBIOS EN LA MAMÁ

El útero llega prácticamente por debajo de las costillas.  Algunas mujeres pueden observar la aparición de estrías debido al estiramiento de la piel. Esto dependerá de la predisposición de cada mujer. También es común observar el ombligo que sobresale del abdomen, por la presión que ejerce el útero desde el interior. Si el bebé se encuentra con la cabeza hacia abajo, es frecuente que comience a sentir la cabeza en la pelvis y esto puede provocar puntadas en la articulación del pubis.  


SEMANA 36

El bebé ya está pesando alrededor de 2700 gramos y mide cerca de 47 cm. Este aumento de peso y tamaño hace que el espacio que tiene dentro del útero sea menor, por lo tanto los movimientos también serán más suaves.  Es bastante común que las mujeres embarazadas perciban menos movimientos en estas últimas semanas. Esta es la última semana en la que se considera un feto prematuro, ya que desde la semana 37 a la 40, se considera un bebé a término.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Es probable que a esta altura del embarazo la mamá ya haya aumentado cerca de 13 kilos en total.  Muchas mujeres aumentan muy poco a partir de esta semana y los cambios bruscos del peso tienen relación con la mayor o menor retención de líquidos. A esta altura del embarazo es muy común experimentar un incremento del flujo vaginal que se torna más líquido y blanquecino. No suele dar picazón ni tener mal olor. Algunas mujeres pueden perder el tapón mucoso. Esto es un flujo de consistencia mucosa, que puede ser color transparente, rojizo, grisáceo o amarronado. El tapón mucoso se produce por los cambios en el cuello del útero, normales a esta altura del embarazo. Su presencia no implica que esté por producirse el parto en forma inminente, muchas veces, su pérdida precede al nacimiento en 2-3 semanas.


SEMANA 37

A partir de esta semana se denomina que el feto está a término. Ya pesa 2900 gramos y mide cerca de 48 cm de la cabeza a los pies. El bebé no aumenta demasiado de peso apero si continúa acumulando grasa por debajo de la piel, lo que le permitirá al momento de nacer, regular mejor la temperatura corporal.  

La mayoría de los bebés se encuentran en posición cefálica, es decir con la cabeza hacia la pelvis.  Sólo un pequeño porcentaje de bebés se colocan con la cola hacia abajo o atravesados (alrededor del 5%).  En estos últimos casos, se programa una cesárea entre las 39-40 semanas para evitar complicaciones al momento del nacimiento.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Es la recta final de su embarazo. Es el momento para preparar todo lo que se necesita llevar al hospital tanto para el bebé como la mamá. A partir de esta semana, los controles serán más seguidos. Es bueno conocer cuáles son los signos que pueden indicar el inicio del trabajo de parto. Estos son: contracciones regulares cada 3-5 minutos durante más de dos horas y de intensidad creciente. Las contracciones pueden doler en el abdomen, la cintura o la pelvis, pérdida de líquido por genitales. Este líquido suele tener un olor particular, similar a la lavandina. Pérdida de sangre por genitales. Esto es un síntoma de alarma y en caso de producirse usted deberá consultar en forma urgente al hospital.


SEMANA 38

El bebé ya está listo para nacer.  Se encuentra pesando más de 3000 gramos y mide unos 48 cm de cabeza a pies. Desarrolló el tono muscular y los miembros superiores e inferiores se encuentran flexionados.  La grasa subcutánea aumenta y la piel es lisa y suave, blanquecina o rosada. El cuerpo del bebé se encuentra cubierto por lanugo y unto sebáceo, los cuales de a poco van desapareciendo.  El cabello es más largo y grueso y las uñas de las manos sobrepasan la punta de los dedos.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Los controles a esta altura son más seguidos y es probable que el médico indique realizar un monitoreo de los latidos del bebé en forma semanal. Es bueno reconocer los signos que avisarán el inicio del trabajo de parto.  Estos son: Contracciones regulares cada 3-5 minutos durante más de dos horas y de intensidad creciente. Las contracciones pueden doler en el abdomen, la cintura o la pelvis. Pérdida de líquido claro por genitales. Este líquido suele tener un olor particular, similar a la lavandina. Pérdida de sangre por genitales. Esto es un síntoma de alarma y en caso de producirse usted deberá consultar en forma urgente al hospital.


SEMANA 39

El bebé sigue creciendo y aumentando principalmente la capa de grasa que se encuentra por debajo de la piel. Esta grasa le permitirá regular correctamente su temperatura corporal una vez que haya nacido.  Los pulmones y el cerebro son las estructuras fetales que en este momento de la gestación continúan madurando.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Los controles a esta altura son más seguidos y se realizará un monitoreo de los latidos de su bebé en forma semanal. Los signos que le indican el inicio del trabajo de parto son: Contracciones regulares cada 3-5 minutos durante más de dos horas y de intensidad creciente. Las contracciones pueden doler en el abdomen, la cintura o la pelvis. Pérdida de líquido claro por genitales. Este líquido suele tener un olor particular, similar a la lavandina. Pérdida de sangre por genitales.  Esto es un síntoma de alarma y en caso de producirse usted deberá consultar en forma urgente al hospital.


SEMANA 40

Las medidas del bebé llegan a los 48 y 50 cm de la cabeza a los pies y el peso se encuentra alrededor de los 3.400 gramos. El unto sebáceo desaparece aunque pueden quedar algunos restos en los pliegues.  En caso de no sentir ningún movimiento durante una hora usted puede estimularlo desde la superficie del abdomen o comiendo algo dulce.  Si con el estímulo el bebé continúa sin moverse, es necesario que consulte.

CAMBIOS EN LA MAMÁ
Los controles a esta altura son más seguidos y se realizará un monitoreo de los latidos de su bebé en forma semanal. Los signos que avisan el inicio del trabajo de parto. Estos son: Contracciones regulares cada 3-5 minutos durante más de dos horas y de intensidad creciente. Las contracciones pueden doler en el abdomen, la cintura o la pelvis. Pérdida de líquido claro por genitales. Este líquido suele tener un olor particular, similar a la lavandina. Pérdida de sangre por genitales. Esto es un síntoma de alarma y en caso de producirse usted deberá consultar en forma urgente al hospital. Usted debe seguir notando las patadas del bebé, aunque es probable que se perciban menos debido a que el bebé cada vez tiene menos espacio para moverse.

Solo entre un 5 por ciento y 10 por ciento de los embarazos se prolongan más allá de la semana 42. En esa situación, y aunque todo sea normal, se induce el parto ya que a partir de esta fecha aumentan los riesgos tanto para la salud de la mamá como del hijo. Sin embargo, la gran mayoría de los embarazos llegan a término y de manera saludable para ambos. 

Fuente: www.hospitalitaliano.org.ar

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