El ejercicio regular mantiene el estado físico y la buena salud. Durante la gestación no solo está permitido además es aconsejable practicarlo.

Existen distintas creencias sobre si realizar ejercicio físico durante el embarazo es conveniente o desaconsejable. Por un lado están quienes opinan que lo ideal es llevar una vida tranquila y relajada. En cambio, otros recomiendan mantener una actividad física continua. El equipo de obstetricia del Hospital Italiano de Buenos Aires despeja dudas con estas preguntas y respuestas:

¿Puedo realizar deporte durante el embarazo?

El embarazo suele traer aparejado un excesivo temor al aumento de peso desmedido. Y no está mal teniendo en cuenta que la ganancia de peso durante el embarazo puede contribuir a la obesidad y así incrementar el riesgo de diabetes, enfermedad coronaria e hipertensión. Es así como las mujeres desean controlar el peso con el ejercicio. Agregaríamos en todo caso que la combinación de una buena nutrición y ejercicio durante el embarazo se encuentra recomendada. La actividad física no sólo está permitida durante el embarazo, sino que médicamente estimulamos su práctica. El ejercicio regular mantiene el estado físico y la buena salud, previniendo enfermedades cardiovasculares, dolores articulares, dolores musculares, favorece la circulación de sangre y mejora la capacidad respiratoria.

Muchas embarazadas venían practicando algún deporte de manera habitual y como tal no vemos inconvenientes en que lo siga realizando de manera no competitiva. Los estudios publicados muestran que las mujeres que realizaban deportes aeróbicos antes del embarazo y que continuaron durante el mismo, demostraron beneficios en la ganancia de peso, el depósito de grasa, la densidad ósea, la función cardiovascular y el índice metabólico. Los trabajos se basaron en pacientes que realizaban ejercicio aeróbico (caminatas, bicicleta fija) 5 veces por semana durante por lo menos 30 minutos en cada sesión. Otras en cambio, desean comenzar a realizarlo durante el embarazo debido a que este es un fuerte motivador para el cambio y modificación de los hábitos y es de esperar que se mantengan durante toda la vida. Estas mujeres deben ser más cautas y en un embarazo no complicado con 30 minutos de ejercicio moderado por día pueden lograr notables beneficios. La moderación es la conducta más adecuada para la práctica de ejercicios.


¿Qué beneficios producen los ejercicios?

Cuando el cuerpo se pone en movimiento, se producen cambios fisiológicos en respuesta al ejercicio tales como el aumento de la actividad cardíaca y respiratoria, la elevación de la temperatura corporal y se pierde líquido en forma compensadora, se consume energía, se reactiva el metabolismo, se utilizan nutrientes y se favorece la eliminación de toxinas. Entre otras acciones beneficiosas, se estimula el aumento de la masa ósea, aumentando los depósitos de calcio; se fortalece la masa muscular, otorgando mejor estabilidad a las articulaciones. También se produce la liberación de endorfinas, que promueve una sensación de bienestar y mejora el ciclo sueño-vigilia.


¿Podría traerme algún perjuicio o molestia?

En el segundo y el tercer trimestre, permanecer durante mucho tiempo en posición supina (parada) o en decúbito dorsal (acostada panza arriba), podría provocar una disminución del retorno venoso, lo que podría dificultar la correcta irrigación de los órganos y producir una disminución de la tensión arterial, expresada como sensación de mareo y malestar al intentar incorporarse. Es por ello que las embarazadas debieran evitar estas posiciones por un tiempo prolongado; en caso que ocurra un episodio de hipotensión arterial, se aconseja recostarse de costado, sobre el lado izquierdo materno preferentemente, y respirar normalmente. También es importante evitar los deportes de contacto que puedan ocasionar un trauma abdominal. Debe recordarse además que el abdomen es la parte del cuerpo más pronunciada durante el embarazo lo que cambia la base o eje corporal, y puede favorecer los golpes o caídas.

La laxitud de los ligamentos y articulaciones y el aumento de lordosis lumbar, especialmente durante el tercer trimestre del embarazo, podrían favorecer que ocurran lesiones corporales sobre todo cuando se practican deportes de alto impacto (correr). No deben olvidarse de hidratarse y de mantener una ingesta rica en hidratos de carbono así como utilizar vestimenta adecuada.


¿Qué tipo de deporte se puede realizar?

Los deportes más recomendados son: las caminatas, el yoga o la natación. La caminata es la forma más frecuente de ejercicio físico aeróbico durante el embarazo. Una combinación de aeróbicos y elementos de resistencia son ideales (aparatos o ejercicio muscular). Se puede seguir realizando vóley, tenis en forma recreativa y no competitiva. La actividad como esquiar tanto en agua como en nieve y patinar deberían ser discontinuadas durante el embarazo salvo en personas muy entrenadas y en forma moderada. Cabalgar o andar en bicicleta se permite pero con precaución. Bicicleta fija o spinning se pueden practicar durante todo el embarazo, pero sin exigencias. Debe evitarse la práctica de buceo.


¿Qué me recomiendan para el inicio de los ejercicios físicos?

Consultar con el obstetra, ejercitarse tres veces por semana es mejor que los ejercicios esporádicos. Si no ha hecho ejercicios en los últimos tiempos comience con periodos cortos. Evitar los ejercicios aeróbicos si tiene un estado gripal. Evitar ejercitarse en ambientes muy calurosos y húmedos. Tener una buena y equilibrada nutrición; si es obesa consulte con un nutricionista. Mantenga una adecuada hidratación antes, durante y después de realizar cualquier tipo de deporte. Utilizar vestimenta adecuada y cómoda para evitar lesiones articulares y musculares. Evitar actividades que requieran estar mucho tiempo parada o acostada de espalda por la compresión del útero sobre los vasos abdominales. Si aparecieran durante la actividad física, mareos, náuseas, contracciones, así como, sangrado, suspenda el ejercicio y consulte a un obstetra.


¿Puedo hacer ejercicios físicos con un embarazo gemelar?

Hasta la semana 22 o 24 no debiera haber diferencias. A partir de estas semanas lo razonable es que los ejercicios sean preferentemente de relajación. La natación sería el ejemplo más claro.

No olvidar


Siempre que realices actividad física, recordá hidratarte muy bien, preferentemente con agua segura. No hagas grandes esfuerzos físicos, ni actividades con peligro de caídas o golpes importantes.

Fuente: www.hospitalitaliano.org.ar

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