La otitis es una infección en el oído, que aparecer en cualquier momento, y puede ser causada por virus o bacterias que ingresan en el espacio que está detrás del tímpano, lo cual puede producir fuertes dolores en la zona. Pero… ¡A no alarmarse! 

Si sos mamá o papá, en esta nota te contamos todo lo que tenés que saber para detectarla en tu bebé y actuar a tiempo.

¿Cómo nos damos cuenta?

Cuando los niños que ya son más grandes y pueden expresarse por medio del habla suelen contarnos lo que sienten. Ellos nos harán saber que les molesta el oído y que están incómodos.

Mismo, podremos observar que la infección haya producido pus. Entonces, de los oídos veremos la salida de un líquido amarillo o verdoso que nos confirmará que realmente se trata de otitis.

Pero… ¿Qué pasa cuando hablamos de nuestro bebé? Según la pediatra Rocío Delgué se trata de todo un desafío porque ¡no pueden decirnos nada!

En ese caso, hay que tener en cuenta que pueden llegar a tener fiebre alta y sentirse muy molestos, lo cual manifestarán mediante el llanto. El momento clave del día para detectar estos síntomas es por la noche. 

“El llanto suele aparecer al terminar el día, cuando están acostados, pero también pueden expresarlo antes de comer, cuando intentamos darles el alimento”, explica la pediatra.

¿Cómo es el tratamiento?

Cuando notamos que el dolor es muy frecuente, es necesario acudir al pediatra. Para el diagnóstico, el médico/a debe mirar el oído de los peques “con un aparatito que consta de luz y lupa, llamado otoscopio”, agrega Delgué.

El/la profesional dará un diagnóstico teniendo en cuenta si la infección es media o externa, la edad de los chicos y también los antecedentes de cada uno.  Generalmente, el tratamiento se lleva a cabo con unas gotitas o, en su defecto, antibióticos por boca, para que puedan recuperarse lo más pronto posible.

Dado que la infección puede llegar a ser muy dolorosa, la pediatra indica que el objetivo no es solo atacar el virus o bacteria sino también calmar los dolores. Para esto, pueden indicarse antiinflamatorios complementarios al resto de los remedios.

¿Es más frecuente en los bebés?

Sí. Los más pequeños suelen padecerlo más seguido, pero todo tiene una explicación.

Los bebés tienen un conducto auditivo muy estrecho a comparación al de los adultos y, por su tamaño, se tapa con mayor facilidad.

Además, hay otro agregado: “suelen tener muchos mocos y sus defensas no están del todo consolidadas, por lo que esta debilidad contribuye a la infección y luego inflamación del oído”, asegura la pediatra.

¿Cómo prevenirla?

La médica nos presenta una serie de precauciones que podemos implementar en casa para evitar la otitis:

  • ¡Amamantar! La lactancia materna durante los primeros 3 meses de vida lo protegerá contra la infección y además le aportará defensas.
  • Si nuestro bebé toma mamadera, se recomienda que la posición en que lo/la ponemos no sea totalmente acostado, sino semisentado/a.
  • ¡Sin humo! Es necesario cuidar los espacios en los que estamos con los más chicos para que sea un lugar sano y sin contaminación alguna. La exposición al humo de tabaco puede agravar la infección de oído.
  • ¡Vacunas al día! Respetar el calendario de vacunación es importantísimo para que tenga todas defensas necesarias y poder responder a cualquier enfermedad que se presente sin mayores problemas o incluso prevenirlas.

La otitis es una infección frecuente y no tiene complejidades. Con un par de cuidados en casa la prevenimos, pero si aparece ¡relax! Por nuestra parte, solo podemos estar atentos y contenerlos en todo momento para que se recuperen rápido  y puedan volver al ruedo.

¿Tu bebé ya tuvo otitis? ¿Qué otro consejo agregarías? ¡Te leemos!

Fuente: 

Dra. Rocío Delgué

Médica pediatra. MN:157384

IG: @rocio.pediatra

Autor

Escriba un Comentario