Derribando mitos: ¡Los chicos sí pueden andar descalzos!

Derribando mitos: ¡Los chicos sí pueden andar descalzos!

¿Cuántas veces escuchaste: “calzalo/a que se va a enfermar”, o “ponele medias que se puede resfriar”? Seguramente, un montón. Si siempre creíste en el mito de que la enfermedad puede venir del piso frío, ¡hoy venimos a derribarlo!

Es usual que cuando hay bajas temperaturas, los papás y mamás tendemos a abrigar enseguida a nuestros hijos/as. ¡No lo discutimos! Pero lo que también es una escena típica es cuando vamos corriendo a buscar medias y zapatos para que no anden descalzos y así eviten resfriarse.

Lo cierto es que la enfermedad no viene del piso frío y el resfrío tampoco llega por los piecitos descalzos. La biotecnóloga, Yesica Espasadin explica que el mito viene de hace mucho tiempo y que “está relacionado con los típicos dichos de la abuela, ya que antes se asociaba mucho el frío con enfriarse y enfermarse”.

¡Alto! ¿Tiene algo de verdadero?

Al ser una creencia de larga data, la ciencia detectó que no hay nada de cierto en que los chicos no puedan andar descalzos. Si bien todos en algún punto sospechamos sobre su veracidad, no hay prueba científica que la valide.

El frío no enferma, solo puede ser incómodo, pero los virus no ingresan al cuerpo por los pies”, aclara la licenciada, y explica que los virus que suelen resfriarnos se alojan en las mucosas del cuerpo y dependiendo de cómo tengamos el sistema inmunológico, finalmente nos resfriamos o no.

El contagio de los virus tiene que ver con el tacto de persona a persona, de niño a niño. Esto puede ser de manera directa, como hablar, toser, estornudar o besarse, pero también puede ser de forma indirecta por ejemplo el roce de manos, o tocar un lugar infectado y luego llevar la mano a la nariz o boca. 

Entonces… ¿qué pasa con los pies? ¡Nada! No hay posibilidad de adquirir el virus por medio de los pies. “Se asemejan a las manos, ya que uno les pone guantes a los chicos para abrigarlos por si tienen frío, pero no para evitar engriparse”, agrega Espasadin.

Para que quede claro: si les ponemos medias y calzado no es necesariamente para evitar un contagio, sino para que no se sientan incómodos cuando hay temperaturas bajas y puedan jugar ¡sin problemas!

Pies descalzos, ¿sí o no?

¡Totalmente sí! Los peques pueden andar en pies sin riesgo de enfermarse. Pero ¡ojo! Tiene que ser un lugar en el que sepamos que estén seguros, por ejemplo, que no haya basura, restos de alimentos o cosas pequeñas tiradas y también en el que podamos mirarlos y supervisar para que no corran otros peligros.

Además, Espasadin afirma que estar descalzos ¡es súper recomendable! Porque les permite a los más chiquitos ir reconociendo espacios, texturas y animarse a dar los primeros pasos y reconociendo sus pies y aprenden a utilizarlos.

En el caso de los niños que ya saben caminar, estar en pies les da mayor seguridad y ayuda, sobre todo, a que se vaya formando el arco para que luego no tenga inconvenientes al caminar.

Ante esto, la biotecnóloga nos pregunta, “¿quién no se sintió relajado/a alguna vez por apoyar los pies en el pasto?”. Lo cierto es que andar descalzos nos da tranquilidad y firmeza, en los chicos ocurre lo mismo.

¿Cuáles son los beneficios de estar descalzos?

Durante la infancia, es importante dejarles tiempo de andar sin calzado ni medias, ya que “los pies son una parte del cuerpo muy sensibles en las que nuestros hijos/as suelen descargar emociones”, explica la licenciada. 

Además, no solo se reconocen aspectos, texturas, sino también temperaturas. Si está el piso frío o caluroso, con el piecito lo van a notar y, en el caso de los más grandes, nos lo van a hacer saber para que los abriguemos y puedan seguir jugando.

Como ya dijimos, también favorece al desarrollo del arco, que es necesario para dar los primeros pasitos sin problemas y luego caminar con estabilidad.

Ya sabemos la verdad del mito. ¡A derribarlo! “Y cuando, la próxima vez, escuches ‘calzalo/a que se va a enfermar’, ya sabes qué responder”, agrega Espasadin. 

¡A caminar sin medias ni zapatos! 

¿Qué opinas de este mito? ¿Creías que era verdad? ¡Te leemos!

Fuente: 

Lic. y Dra. Yesica Espasadin

Licenciada en biotecnología y doctora en medicina.

IG: @mama_con_ciencia

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