Un mes sin cuidarse y el embarazo no llega; dos, tres, cuatro y tampoco. No debe cundir el pánico, la comunidad médica señala que recién es necesario consultar a un especialista en fertilidad después de buscar sin éxito durante un año en menores de 35 años y seis meses en mayores de esa edad.
Lo cierto es que algunos hábitos pueden aumentar las chances de quedar embarazada.

“Cada vez contamos con mejores herramientas y procedimientos para lograr embarazos exitosos, pero los primeros pasos deben darlos las parejas, a partir de una serie de hábitos saludables que pueden mejorar considerablemente sus chances de concebir”, explica el Dr. Fernando Neuspiller, médico tocoginecólogo, Director General del Centro IVI Buenos Aires.

Estos hábitos o pautas son fáciles de implementar y, si no logran su objetivo primordial, al menos serán útiles para mejorar el estilo de vida de los potenciales padres.

Cuerpo saludable

El sobrepeso, la obesidad, el consumo exagerado de alcohol y el tabaquismo pueden repercutir en forma negativa a la hora de buscar un bebé.

El exceso de peso desencadena problemas hormonales y las posibilidades de gestación están estrechamente ligadas al sistema endocrino. Este hecho está comprobado; de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Oregón (EE.UU.), del cual participaron 361 institutos de fertilidad, la tasa de partos en mujeres con sobrepeso u obesidad fue del 23% comparada con el 42% entre aquellas cuyo peso está dentro de los parámetros normales.

Mientras que, en los hombres, la grasa corporal excesiva puede reducir la actividad y la concentración del esperma.

No perder el disfrute

Es normal que cuando el embarazo se hace esperar, las parejas implementen estrategias que apagan la vida sexual, como, por ejemplo, obligarse a tener sexo durante los días de ovulación, hacerlo en determinadas posiciones, etc. pero, según explican los expertos, estas medidas pueden ser contraproducentes.

“Las relaciones sexuales deben ser motivo de encuentro y complicidad, algo que las parejas compartan y disfruten. Si el embarazo no llega, a veces se transforman en responsabilidades y cargas que llenan de angustia. Las parejas deben quitarse esa presión porque está comprobado que elevados niveles de estrés reducen las chances de concebir”, indica el Dr. Neuspiller.

Estar atentos al reloj biológico

Este factor es clave, diferentes estudios demostraron que la fertilidad máxima en la mujer se da a los 25 años y disminuye en forma paulatina hasta los 30 años; luego se acelera hacia los 35 y de ahí en adelante, sobre todo después de los 38, la pérdida se acentúa.

“En al menos 6 de cada 10 parejas que llegan a los consultorios de fertilidad, la mujer tiene más de 35 años, edad a partir de la cual se evidencia un descenso de su reserva ovárica y de su capacidad reproductiva. En el varón, sabemos que el esperma es más sano antes de los 41”, indica el Dr. Agustín Pasqualini, director Médico del Instituto Halitus.

Por eso, cuando la pareja superó la barrera de los 35 años, se sugiere que acuda a un centro o médico especialista en fertilidad tras seis meses de una búsqueda infructuosa.

Especialistas consultados:
Dr. Fernando Neuspiller – MN 82.815.
Dr. Agustín Pasqualini – MN 102.009.

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