Tranquila/o, no te asustes, sabemos que el nombre a veces suele dar la sensación de que es algo muy complicado pero, a lo que nos referimos con la NEOFOBIA ALIMENTARIA es a ese pequeño tema que tienen a menudo los niños de que no quieren probar nuevos alimentos.

De todas maneras, el no querer probar nuevas comidas es más común de lo que parece… Antes que nada, no debemos confundir la falta de apetito con el rechazo a los nuevos alimentos. 

Si siempre se niega a comer el mismo alimento, se trata del trastorno de la neofobia que, como bien dijimos se puede resolver.

Si tu hijo/a no come, ¡relax! Veamos si con alguno de estos consejos conseguimos que comiencen a consumir más nutrientes y minerales que son importantes para su crecimiento:

  • Antes de preparar la comida, ¿qué tal si hacemos las compras con ellos? Si los chicos intervienen en la compra de los alimentos de manera lúdica y divertida, comienzan a familiarizarse con ellos y luego es más probable que los acepten. ¿Llevamos zanahoria o zapallitos?
  • Como habrás notado, los/as niños/as imitan todo lo que observan y el momento de comer no queda afuera de este hábito. Si queremos que coman de todo, entonces, todos en casa tenemos que comer todo. Si ven que alguien de la familia elige algún alimento, es probable que ellos también lo coman, pero si notan en los adultos alguna cara de disgusto, automáticamente van a asociar esa comida con el rechazo que le generó a papá o mamá y por ende, lo van a descartar. 

TODOS A COMER PALTA Y COLIFLOR!!!

  • Al querer incorporar un nuevo alimento a su dieta, la nutricionista Lic. Ivana Chinelli aconseja hacerlo de uno en uno, sumándolo en una preparación que le sea habitual. Por ejemplo, si optamos por darles brócoli por primera vez, lo ideal sería combinarlo con otro alimento que sea súper conocido y les guste, como el arroz o puré de calabaza. “Si ya sabemos que él o ella tiene actitud de rechazo a nuevos alimentos, al principio tenemos que dárselos camuflados”, agrega.
  • La manera en que interactuamos con ellos antes y durante las comidas también es muy importante: evitemos preguntarles si van a comer o no; y evitemos también hacer comentarios sobre otro integrante de la mesa. (Dejemos de lado ese famoso “mirá lo bien que come tu hermano/a) 
  • “Si terminás la comida, te doy una golosina”: Si, está mal ofrecer premios para que coman un alimento. Lo ideal es que eso ocurra de vez en cuando. Al ponerles una condición, ellos pueden interpretar que comer es un sacrificio y que no es algo natural o común. 

Y vos, ¿qué otro tip sumarias para que los peques coman eso que a veces no les gusta? Te leemos.

Profesional consultada:

Lic. Ivanna Chinelli (MN 9390)

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