Cuidados y trucos para que esta parte tan delicada del cuerpo de nuestro bebé se mantenga lozana.

La piel de los bebés es muy diferente a la de los adultos. Suave y fina es entre un 20% y 30% más delgada. Esta delgadez la hace muy “acariciable”, pero también más vulnerable a infecciones e irritaciones. La cola es una de las zonas más delicadas porque los pañales muchas veces trastocan su equilibrio natural. La mezcla de humedad y calor que se genera hace que la picazón, irritación y otras afecciones sean frecuentes. Por eso es muy importante conocer algunos trucos para evitar trastornos.

Mientras observemos que la piel del bebé se encuentre sana no será necesario dedicarle una atención especial, pero sí algunos cuidados:

Lo más recomendable es higienizar la colita solo con agua tibia o soluciones aceitosas como el óleo calcáreo. Si queremos usar jabón deberá ser neutro. Jamás utilizar un jabón fuerte. Si empleamos un manopla o esponja, habrá que desinfectarla previamente para que los gérmenes no proliferen.

Después de una deposición o cuando nos encontremos en un lugar sin los elementos que solemos utilizar, se puede recurrir a las toallitas húmedas de las que se venden en farmacias y supermercados. Por la composición de la piel de los bebés, no se recomiendan en bebés de menos de cuatro meses ya que resecan la piel

Una vez la piel se encuentre bien limpia hay que secarla con meticulosidad. Lo mejor es utilizar una toalla suave. Un método eficaz es utilizar el secador de pelo. El aire no debe estar muy caliente y se lo debe colocar a una distancia prudencial para que el bebé no se queme. Además si en ese preciso momento orina se evitará que el líquido caiga en el aparato lo que provocaría una descarga eléctrica. 

Es importante evitar el uso de talco. El polvo forma grumos que suele instalarse entre los pliegues de las nalgas lo que ocasionará irritaciones e infecciones.

Para que la piel respire y no se genere humedad es recomendable dejar un rato la colita del bebé al aire. Chequear que la temperatura de la habitación sea la adecuada -22°- para que el bebé no tome frío.

Además de estos cuidados, Federico Díaz, Pediatra (MP 23233) nos aconseja:

Tener presente el tamaño del pañal elegido. Debe ser el adecuado para la cola del bebé ya que así se evitan roces e irritaciones.

Siempre que el bebé orine o haga caca hay que cambiar el pañal y no dejarlo mucho tiempo ya que el ph de esas sustancias pueden lastimarlo o generar lesiones en la piel del bebé.

¿Cuándo ir al pediatra? Si la piel tuvo varios cambios de tonos, enrojecimiento por mucho tiempo, aparición llagas o incluso levanta un poco de fiebre, hay que acudir al pediatra de confianza para evitar que la situación empeore. 

Así que… Mucho depende de nuestra atención y acompañamiento para que el nuevo integrante de la familia esté saludable y protegido.

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