Si bien forman parte de nuestro cuerpo, en el embarazo producen cambios que resultan desconocidos.

En el embarazo las emociones parecen estar intensificadas. Una pavadita puede hacernos llorar y un hecho que nos resultaba indiferente nos logra enojar de una manera en la que nos resulta difícil reconocernos. “Estaba en el subte, con mi panza enorme de siete meses de embarazo y no me daban el asiento correspondiente hasta que un señor con un gran vozarrón dijo ‘hay una embarazada acá’. Recuerdo sentarme y que se me empezaran a caer las lágrimas. No había sucedido nada grave y no podía parar de llorar”, cuenta Lara Yallop, empleada administrativa y mamá de Nicolás. Esta alteración emocional es producto de los cambios hormonales que las mujeres experimentan durante el período de gestación. “La mujer embarazada transita grandes cambios anatómicos y fisiológicos para poder cubrir sus necesidades pero también las de su bebé. Son varias las hormonas que de manera directa o indirecta propician cambios. Las más destacadas son la progesterona y los estrógenos”, explica Diego Ríos, ginecólogo, (MN 86289), Jefe de Maternidad en el hospital Dr Alberto Duhau.

Ellas son

Llamamos hormonas a las sustancias químicas secretadas por las células especializadas, que viajan por la sangre y comunican a las células lo que deben hacer según las necesidades del organismo. En las mujeres embarazadas, las siguientes ocupan un rol fundamental:

Progesterona: Secretada por el cuerpo lúteo y placentario. Protege el curso del embarazo desde el inicio de la concepción.  En combinación con la hormona relaxina, relajan el útero para favorecer su crecimiento pero también son las responsables de la acidez, los gases y el estreñimiento. En algunas mujeres provocan la irritación y el sangrado de las encías, la disminución del equilibrio y del aumento de la sudoración.

Estrógenos: Producidos por la placenta participan en los cambios físicos maternos, por ejemplo, a nivel de las mamas. Además modulan y protegen el desarrollo del bebé. Son secretados por los ovarios y luego por la placenta. Son una de las causantes de la alteración emocional que experimenta la mujer embarazada.

Gonadotrofina coriónica humana: Es la hormona que detectan los test de embarazo y confirma nuestro embarazo. Es secretada a partir del momento de la fecundación por las nuevas células embrionarias.
Se encarga de mantener el embarazo en sus primeros instantes y evita que sea rechazado, es decir, sustenta el embarazo, lo alimenta y evita que el organismo de la mujer lo rechace al no reconocerlo como algo propio.
Estimula la producción de progesterona y evita la aparición de la nueva menstruación durante el embarazo.
Está presente principalmente durante el primer trimestre del embarazo y tiene su pico máximo alrededor de la semana 10. ¡A ella le debemos las náuseas y vómitos típicas de esta etapa!Otras hormonas que se ponen en acción son la lactógeno placentario, la somatrofina coriónica y la tirotropina coriónica humana. Todas son importantes para lograr el embarazo, sostenerlo y para el desarrollo saludable del bebé. Por eso, aunque pueden provocar que pasemos de la risa al llanto en cuestión de segundos, también nos cuidan y cuidan a nuestro bebé y solo por eso, vale la pena “soportarlas”.

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