Una moneda, el trozo de algún juguete, una semilla; son algunos de los objetos que los chicos pueden “tragarse”. Consejos y sugerencias para evitar males mayores.

 Desde la cuna, los chicos pueden “tragarse algo”. Un bebé de pocos meses  aspira o traga con la “ayudita” involuntaria de otro nene que en un descuido del adulto, le acerca a la boca algún objeto. Apenas comienzan a gatear y explorar su pequeño mundo, los chicos pueden llevar a su boca lo que queda a su alcance. Así monedas, pedazos de juguetes, semillas, botones y  otros pequeños objetos cotidianos en un segundo se transforman en peligrosos.

“Los cuerpos extraños planos, triangulares son más fácilmente aspirados y retenidos en la laringe, en cambio las semillas, las partes de un juguete, las perlitas, se deslizan a los bronquios por su menor diámetro”, explica la doctora Graciela Sica (MN 43261), pediatra del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez. 

Los accidentes son frecuentes a cualquier edad, pero se producen con mayor asiduidad hasta los cuatro años. La mayoría están relacionados con la alimentación (maní, cáscara de huevo, trozos de hueso, etc). En cambio, a partir de los seis años, los objetos cambian y suelen aspirar trozos de útiles escolares o juguetes. Pero, atención, cuanto más pequeño es el nene más difícil es la extracción del cuerpo extraño porque la vía aérea también es menor.

¿Cómo se dan cuenta los adultos que los chicos se “tragaron algo”? La doctora Sica responde: “La aspiración no pasa desapercibida, el bebé/niño presenta una crisis de ahogo, tos, a veces cambia el color de su piel, en ese momento son de utilidad el realizar maniobras que ayuden a sacar el aire bruscamente y movilicen el cuerpo extraño: golpes en la espalda, opresiones sobre tronco y estómago”. Además Sica hace una importante advertencia: “Los objetos esféricos, caramelos, bolitas, uvas, en niños pequeños pueden obstruir totalmente la luz laríngea. El adulto debe actuar con rapidez, no se debe introducir los dedos, porque pueden impactarlo aún más; esto es válido para cualquier cuerpo extraño”

Además siempre hay consultar al pediatra. En los casos más complicados la forma de extraerlo será con una endoscopía en la vía aérea.


MEJOR PREVENIR
Es importante que todos los adultos elijan bien antes de comprar un juguete. Se debe tener en cuenta el tamaño de las piezas, la facilidad para desarmarlo. Si lleva pilas planas y no están bien protegidas lo mejor será ni comprarlo ni regalarlo. Las pilas cuando quedan retenidas en el esófago, producen una lesión tan severa que puede comprometer la vida o la calidad de vida del nene.


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