En días de sol son los sitios preferidos por los chicos. Sin embargo, hay que prestar atención a algunos detalles para evitar riesgos.

Si existe un lugar de la casa preferido por los chicos y grandes es el patio o el jardín. Es cierto que no todas las familias cuentan con estos espacios, pero los que sí los tienen lo disfrutan y lo disfrutan a lo grande. Para los adultos resultan un sitio ideal para descansar y relajarse un rato y para los chicos son espacios únicos que les permiten jugar, imaginar, investigar e ir ganando autonomía. Por eso, será necesario minimizar los riesgos y maximizar la seguridad.

Cuidado con el piso

Es importante verificar siempre que en el piso no haya objetos que provoquen caídas y resbalones. Pueden ser juguetes que quedaron tirados o una maceta ubicada en un mal lugar. Despejar de obstáculos las áreas de juego debe convertirse en una tarea de rutina.

Es imprescindible reparar baldosas flojas o rotas. Las caídas y resbalones suceden en momentos de descuido. Una superficie desigual o un piso demasiado liso las favorece. Después de una lluvia o de baldear lo mejor será secar el suelo. 

Si se puede, lo ideal es elegir o contar con un piso antideslizante para evitar caídas. Una buena opción es colocar material adhesivo antideslizante o colocar alguna alfombra o pisos encastrables de goma eva en los lugares que nos parezcan más peligrosos

Iluminación adecuada

Como todos sabemos es importante ver por dónde caminamos. Procurar que siempre haya buena luz natural o artificial para ver los pisos y caminar con seguridad.

Pies protegidos

Si hizo mucho calor puede ocurrir que el piso del patio se caliente en exceso, sobre todo si es de baldosas. Lo mejor entonces es que los chicos sobre todo los menores de tres años estén siempre calzados para que no se quemen los pies. Las zapatillas o zapatos con suelas rugosas ayudan a un mejor agarre con el suelo.

Mejor, evitarlos

Cuando hay menores de tres años, los baldes y palanganas llenos de agua son un gran peligro. No es necesaria una gran cantidad de líquido para que un niño pequeño se ahogue. Por eso, siempre siempre verificar que si no hay un adulto cerca, baldes y palanganas se encuentren vacíos y volteados.

Plantas peligrosas

Un jardín sin plantas se convierte en un sitio sin magia. Sin embargo, puede haber alguna con hojas o frutos venenosos que, al ser ingeridos por los chicos, provoque intoxicaciones o alguna reacción alérgica.   Por eso, nada mejor que averiguar las características de una planta antes de colocarla en el jardín. Recordemos que los más expuestos son los bebés que reconocen el mundo con la boca y los chicos de hasta 4 o 5 años. Recordar guardar semillas y bulbos en lugares donde no los puedan alcanzar.

Otro tema para no descuidar son las plantas con espinas, púas y punta filosas: pueden clavarse en los ojos o en alguna otra parte del cuerpo. Lo mejor será sacarlas o podarlas para evitar el dolor y el susto que le provoca a un niño extraerle una astilla.

Los árboles 

Sus ramas son una invitación a trepar y descubrir el mundo. Por eso, la supervisión de un adulto es fundamental, sobre todo en el caso de ejemplares de gran altura.

Las ramas bajas o los arbustos enanos favorecen tropezones o golpes. Lo mejor es podarlos de manera tal que las ramas queden siempre a una altura superior de un adulto.

Mucho cuidado

Si en los patios y jardines hay pozos ciegos, deben permanecer siempre cerrados y tapados de tal manera que a un niño le resulte imposible destaparlos. Si hay que realizar alguna tarea o se deben mantener destapados debe cercarse la zona para que ningún niño tenga posibilidad de caer. 

Atención, peligro

Para controlar plagas o fertilizar es común usar productos químicos. Leer sus instrucciones detenidamente para saber sus riesgos para la salud. Estos deben ser guardados en lugares inaccesibles para los chicos y si es posible, bajo llave. Si se aplicaron pesticidas no permitir que jueguen por donde se los haya esparcido.

Las cortadoras de césped también deben estar fuera del alcance, incluso desenchufadas. Al usarlas, que no haya niños cerca. Las máquinas pueden lanzar palos o piedras con fuerza que podrían lastimarlos.

Aunque algunos cuidados parezcan obvios, lo mejor es cerciorarse de cumplirlos. Así el patio seguirá siendo el lugar preferido de la casa.

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