Mariela Seco, cordobesa, mamá de Helena y esperando a Juan Luca compartió con nosotros su buena experiencia con varios productos de nuestra marca. 

Mi nombre es Mariela, cumplí 30 años y vivo en Córdoba. Soy mamá de Helena que cumplió 2 añitos y estoy embarazada de Juan Luca. 

Mi experiencia con los productos de Carestino no pudo ser mejor. La defino como “mejor imposible”. Para comenzar recibí un regalo. Me dijeron “esto te va a ser muy útil”. Era la silla mecedora que a la vez es hamaca con música. Muy tierna para bebés recién nacidos. La vi y la amé.

Cómo toda madre primeriza, me imaginaba la habitación de mi beba decorada de rosa, pero la verdad es que uno termina siempre eligiendo lo más práctico y cómodo.

Entre los artículos que pensamos precisaríamos cuando naciera nuestra beba decidimos comprar la practicuna corralito. Por otro lado, nos regalaron el colchón y las sábanas. Cuando las toqué fue una agradable sorpresa. Me parecieron muy suaves, de una textura fina y delicada, ideales para la piel tan sensible de los bebés.

Tenía todo preparado, pero no siempre es lo que luego se necesitará o se usará. Mi beba, recién nacida de lactancia dependiente, no dormía sola en su practicuna, la tenía todo el tiempo conmigo. Así que pasados los tres primeros meses desarmé la practicuna para que no me ocupara espacio (vivo en un departamento y los espacios libres son valiosos). Al poco tiempo, Helena comenzó a quedarse sentada con almohadones y recordé feliz que, la practicuna, también es corralito. Se me iluminó la cara de felicidad, la armé de nuevo en el living con su colchón y agregué todos sus juguetes. Comprobé que como indica su nombre la practicuna es muy práctica. No solo para el bebé también porque los adultos podemos armarla,  desarmarla y además guardarla en cualquier rincón porque ocupa muy poco espacio.

 Algo que descubrí y me encantó es que en uno de sus laterales trae una “puertita”. Cuando Helena empezó a gatear podía subir y bajar solita, era un entretenimiento maravilloso para ella y para nosotros, al verla disfrutar.

Otra linda experiencia que quiero compartir es cuando a los siete meses de Helena nos fuimos de vacaciones. Soy de las que siempre pensaba “oowww vacaciones”. Pero claro, con la llegada de un bebé ya no son más las mismas vacaciones de antes donde podías relajarte y disfrutar al 100%. Con un bebé en lactancia lo primero que pensás es que debe estar cómodo y la mejor manera de tenerlo siempre encima, además de cómo mantenerse una bien hidratada y alimentada. 

Fue entonces que decidimos comprar la mochila porta bebé. Anduvimos en aeropuertos, arriba de colectivos y trenes con valijas, bolsos y como si fuera poco, la mochila. Fue maravilloso porque percibía a mi beba feliz de estar al lado del corazón y la teta de su mamá. La mochila me resultó súper práctica, pero además el hecho de tener a Helena encima, bien cerquita y abrazarla todo el tiempo es hermoso.  Como si fuera poco, cuando tenía que buscar algo o hidratarme/alimentarme, lo hacía tranquilamente ya que la mochila permite usar las manos mientras mi beba permanecía bien sostenida y conmigo.

Volvimos felices de disfrutar esas lindas vacaciones en familia. Al regresar mi beba ya empezaba a alimentarse con comidas. Fui nuevamente a Carestino a buscar la silla. Desde el embarazo sabía que la quería, no veía las horas de tenerla. Les pareceré una exagerada pero además de ser linda, cómoda y súper práctica, me gustaba que me combinaba con la decoración de mi living comedor. Parece una tontería pero es lindo cuando el mundo bebé se integra al mundo propio. Así que compré la silla de comer y en rosa, obvio. Creo que fui más feliz yo que mi beba que empezaba a comer. Lo lindo de esta silla es que ahora que ella ya tiene 2 años, la usa baja para poder jugar o alta para cuando compartimos las comidas sin necesidad de su bandeja para comer sobre la mesa.

Así que siento que el “mejor imposible” es la expresión justa para mi experiencia Carestino. Comprobé que lo lindo es que cada uno de sus productos está pensado para ser práctico, darle un uso al 100 por ciento. Pero además son novedosos y accesible a la economía de mamás y papás que empiezan en este nuevo mundo. Un mundo en el que muchas veces sentimos que todo es en base de prueba y error .

Siempre que visité una tienda recibí una atención súper personalizada. Se tomaron el tiempo de explicarme. Esto me daba la tranquilidad de que lo que llevaba era un producto muy bueno para mi bebé. Y eso es lo que todo papá y mamá necesita, la tranquilidad de saber que lo que elige y lleva es lo mejor para su bebé. Entonces sí, mejor imposible.


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2 Comments

  1. Hola ..queria consultar por el coche jogger en rosa de 3 posiciones ..con huevo y moises

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