Ruth Hillar y Daniel Bianchi, integrantes de Canticuénticos conversaron con nosotros sobre la importancia de estimular lo artístico en las infancias.

Dibujan, pintan, hacen garabatos, tararean una canción o hacen “ruido” golpeando una cacerola que usan como tambor. Todas estas actividades son casi innatas en los chicos, pero cuando las hacen realizan algo más que un entretenimiento. A través de ellas expresan emociones y sensaciones, pero además potencian su creatividad y capacidades intelectuales y además, los sensibilizan. Al crecer podrán ser adultos más sensibles, seguros y con mayor capacidad de saber lo que desean. Ruth Hillar y Daniel Bianchi son parte de Canticuénticos, el grupo de música para las infancias más importante de la Argentina. Con clásicos como “El monstruo de la laguna” y “Quiero para mí” logran que chicos y grandes canten, bailen y jueguen a través de la música, el humor, la poesía y la emoción. Con ellos conversamos sobre la importancia de estimular lo artístico en las infancias.

¿Desde qué edad es importante estimular el canto y los cuentos?
Daniel Bianchi: – El acercamiento a la literatura y a la música deben darse lo antes posible. En el caso específico de la música, sabemos por estudios desarrollados por profesionales del tema, que el sentido del oído es el primero en desarrollarse en el ser humano, así que el mundo de los sonidos es muy familiar a los niños recién nacidos: las voces de su mamá para empezar, de sus seres más cercanos, los sonidos de su entorno inmediato. De esta manera se forma una especie de background sonoro, que debe ser incentivado, acompañado y enriquecido por padres, cuidadores, docentes, etc. ¿Qué mejor para un niño que escuchar un cuento o una canción en la voz de mamá, la misma voz que escuchó tantas veces desde antes de nacer? De esta manera fomentamos un acercamiento afectivo muy rico de los chicos y chicas a la música o a la literatura.

– Según las edades, ¿qué propuestas son las más adecuadas?
Ruth Hillar: – Creo que esto puede ser bastante relativo. Por un lado, hay toda una catalogación de los libros y las propuestas artísticas, aclarando para que etapa de la niñez está dirigido. Pero esto no significa que una niña o niño muy pequeño no pueda disfrutar de un hecho artístico o literario de mayor complejidad. El conocimiento se va construyendo de a poco, y así como las infancias se relacionan con las enormes complejidades de la lengua materna, también pueden acceder a fenómenos artísticos complejos, incorporando parcialmente los elementos que están a su alcance. En los espectáculos de Canticuénticos el público es sumamente heterogéneo, pero los bebés lo disfrutan tanto como las niñas y niños de edad escolar y los adultos de diferentes edades. Cada quien hace sus propias lecturas y se relaciona de diferente manera con la propuesta. Diversas miradas, todas valiosísimas.

-El objetivo de un primer acercamiento a la música y los cuentos debe ser ¿aprender, disfrutar o disfrutar aprendiendo?

Ruth: – Sin dudas, el disfrute es indispensable y es lo primordial. Pero no el disfrute entendido como un entretenimiento vacío de contenido, no un disfrute pasivo ni pasatista, sino creativo. Las propuestas artísticas pueden interpelarnos de maneras muy diferentes, pero cuando establecemos un vínculo afectivo con ellas, es cuando el aprendizaje puede llegar a ser más profundo.

Daniel: -Por otro lado, el mundo de los sonidos abre las puertas a un paisaje muy propio y característico. Es muy distinto el sonido de una ciudad que el del campo, o de un pueblo chiquito, etc. De esa manera creo que despertar en los niños el interés en cómo suena nuestro entorno, compararlo con otros, reconocer cómo se forma, caracterizarlo, etc., es un primer acercamiento que hace que los oídos se preparen para recibir atentamente la música. Los sonidos que escuchamos todo el tiempo ya son música, son una composición y nosotros somos los intérpretes, colaborando con nuestros sonidos. Lo mismo pasa con la literatura: a través de conocernos, podemos diferenciarnos de los demás, y de esa manera reconocernos auténticos y diferentes.

-¿Qué tipo de canciones y cuentos recomiendan?

Ruth: – Creo que tanto la literatura como la música para las infancias, deberían caminar por la senda del arte. Con esto quisiera hacer una diferencia entre las producciones destinadas a “enseñar” cuestiones concretas o solo a “entretener” y aquellas que exploran territorios que se apartan de los convencionalismos. Creo que la poesía debería estar siempre presente, como una manera de mirar el mundo desde un lugar más sensible. Las producciones para las niñeces deberían tratar de abrir caminos en vez de cerrarlos y para ello, fomentar la imaginación es crucial.

¿Cuáles son las canciones que los chicos más les piden? ¿Por qué creen que pasa eso?

Daniel: – Creo que las canciones que más vínculo han logrado con el público son las canciones en las que se puede participar de alguna manera: cantar, bailar, jugar, reflexionar. Nos gusta mucho saber que la familia entera concurre a nuestros shows, y que todos, no importa la edad que tengan, todos pueden disfrutar del concierto, rompiendo las brechas generacionales que esto implica. Por eso creemos que los niños disfrutan mucho ver a los adultos acercándose a ellos a través de la canción. Se generan nuevos canales de comunicación entre chicos y grandes, pero a través del arte, y esos canales son muy potentes.

¿De qué se trata el nuevo espectáculo de Canticuénticos?
Ruth: – El espectáculo que estamos presentando se compone de las canciones más reconocidas de Canticuénticos, mezcladas con las canciones más nuevitas, de nuestro quinto disco. Incluso estamos comenzando a hacer algunos estrenos de canciones que forman parte del disco que vamos a sacar el año que viene. De esa manera, el público que no nos conoce puede tener un pantallazo general de nuestro trabajo, y nuestros fieles seguidores se van a casa con algunas novedades. Todas las canciones son de nuestra autoría, y tienen un abordaje musical a partir de las rítmicas y géneros folklóricos de Argentina y de Latinoamérica, y esto es algo que distingue al grupo.

Además de las canciones editan Canticuénticos en papel y Canticuénticos en cartón. ¿De qué se tratan estas colecciones?

Ruth: – La relación de Canticuénticos con los libros empezó hace ya unos cuantos años. La colección Canticuénticos en papel, ilustrada por Estrellita Caracol, va por su noveno título y dos de ellos (“El mamboretá” y “Hay secretos”) fueron seleccionados para el Plan Nacional de Lectura, permitiendo que lleguen a escuelas de todo el país. Este año, presentamos una colección nueva, para primera infancia, Canticuénticos en cartón, con ilustraciones de Martina Cúneo. Los primeros títulos son “Acá tá” y “Un remolino”, dos de las canciones que más disfrutan les peques. Y está en preparación “Viene para acá” que tendrá como protagonista a nuestro famoso Monstruo de la laguna. Tenemos, además, una colección muy nuevita que es “Canticuénticos en canciones” con ilustraciones de Estrellita y Martina, que en realidad es un formato nuevo de los discos. En un libro hermoso, aparecen las letras de las canciones ilustradas, la ficha técnica de cada canción con información sobre autoría, quién toca cada instrumento, etc., los códigos QR de cada canción para ir escuchando, un link para descargarse todo el disco en mp3 y páginas para recortar y jugar. Ya salió “A cocochito” y próximamente saldrá “Por qué, por qué”.

 ¿Cómo eligen los temas de sus canciones y libros?

Ruth: – Las temáticas sobre las que trabajamos son muy amplias, tanto como la vida misma. Hay canciones que proponen el movimiento y el juego, como la “Cumbia del monstruo” o “Bate con la cucharita”, otras que invitan a reflexionar y pretenden generar algún tipo de cambio en la sociedad o reforzar ciertos posicionamientos como son: “Hay secretos”, “Pañuelito blanco”, “Si viene de la tierra”, “Hornero ¿Qué ves?” Canciones que celebran la ternura y el cariño como “Noni noni” o “Vaguito”. Otras que reflejan problemáticas de la vida doméstica como “Santo remedio” o “Ya va, ya voy”. Personalmente, compongo en general como respuesta a algo que me interpela. La canción es mi forma de dialogar con el mundo.

-¿Dónde podemos escuchar sus canciones y comprar sus libros? Daniel: -Toda nuestra producción musical está en las distintas plataformas digitales (Spotify, Tidal, etc.), donde nos pueden encontrar fácilmente. La producción audiovisual está por completo en nuestro canal de Youtube, en el que incluimos, además de los videos de las canciones, una serie de videos que llamamos “Cantiteca”, que son de temáticas variadas. También tenemos actividad en redes sociales como Facebook o Instagram. Además trabajamos en un sitio web, llamado canticuenticos.com.ar, en el que podrán encontrar información, agenda y enlaces. Además de la música y videos, las partituras, biografías, fotos, enlaces, etc. Para comprar los libros y para descargar en forma gratuita partituras, karaokes, etc… pueden entrar a la tienda virtual alojada en https://canticuenticos.mitiendanube.com/

Canticuénticos! estará en el ND Ateneo de CABA desde el 16 hasta el 31 de julio, con funciones de jueves a domingos. Además, visitarán algunas localidades del Gran Buenos Aires, como el Teatro Coliseo de Zárate (19 de julio), el Teatro Maipú de Banfield (20 de julio), el Teatro Gran Ituzaingó (26 de julio) y el Teatro Coliseo Podestá de La Plata (27 de julio).

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