Bebidas frutales ¿Si o No?

Bebidas frutales ¿Si o No?

¿Notaste que los chicos prefieren el agua saborizada? ¡Y si, buscan lo divertido y todo aquello que tenga más sabor! Pero también nos surge la
duda de si es una opción saludable.

Los jugos y licuados de fruta caseros tienen sus beneficios pero, ojo, ¡hay
algunas desventajas que tenés que saber! Si sos de preparar bebidas frutales, no podes pasar por alto estas recomendaciones:

● ¿Sale un exprimido? Uno a la mañana o a la tarde es una alternativa
sana para que los niños consuman frutas cuando quizás no quieren el
fruto de forma tradicional. Pero, ¡hay un problema! La fibra y pulpa
queda concentrada en lo residuos, que muchas veces, descartamos
para hacer el jugo.

Por carecer de fibra dietética, los exprimidos pueden no ofrecer
suficientes propiedades nutritivas y predisponer a los niños a una ingesta excesiva de calorías.

Sobre esto, la nutricionista Antonella Palazuelo recomienda que este
tipo de jugos se tomen cada tanto y a partir del año de edad: “Cuando
los preparamos nos quedan para tomar sólo los azúcares y el agua,
entonces es preferible que coman la fruta entera”.

● ¡Que nos falte todo menos la fibra! Si tus hijos sólo consumen fruta
en forma de jugo, no los privemos de este producto: a veces hay que
dejar ciertas ambiciones de lado. Es mejor que consuma fruta de esta
forma antes que una gaseosa u otra bebida azucarada. Entonces,
sigue siendo una opción beneficiosa, pero ¡atención! Vamos a tener
que buscar la manera de que ingiera fibra.

La fibra es un ingrediente esencial para el tránsito intestinal de los
niños, por lo que podemos suplantarla a través de galletitas de
salvado, pastas integrales, y obviamente ¡las verduras!

● ¿Qué tal un Milkshake? Es una preparación que, depende el vaso,
generalmente necesita entre 2/3 frutas para completarlo, pero tiene
algo más: el complemento de leche incluye un aporte lácteo con gran
cantidad de calcio que fortalece los huesos de los chicos.

Según Palazuelo, “es una buena alternativa porque, a diferencia del
exprimido, se usa la fruta entera y no se deja la pulpa ni la fibra;
además, se consume con leche, lo cual es un extra necesario en la vida
de los pequeños”.

● ¡A cuidar las perlas de su boca! La nutricionista nos advierte que los
jugos tienen grandes cantidades de azúcares propios de la fruta y mucha agua. Lo cierto es que esta combinación no deja de ser una opción saludable, pero si los chicos lo consumen muy seguido puede afectar a su salud bucal.

Si bien la cantidad de agua no afectaría a su desarrollo, las concentraciones de azúcar sí. ¡Controlemos proporciones y periodicidad para evitar la aparición de caries.

¡Un dato de color!
A la hora de elaborar estas bebidas, hay que tener creatividad e imaginación para combinar frutas que tengan colores llamativos y así atraer a los niños.

Las más coloridas son las ideales, como por ejemplo frutilla, sandia, naranja y kiwi, pero a nivel nutricional cualquiera que elijamos va a estar bien. Si bien es un gran aporte de potasio, Palazuelo recomienda no caer siempre en la banana; todos sabemos que el licuado típico es de esta fruta pero… Tenemos más opciones y hay que aprovecharlas.

Pero… ¡A no perder de vista el objetivo!
Si bien los jugos y licuados frutales son una alternativa saludable, hay que tener en cuenta qué queremos para nuestros hijos/as. Según la licenciada, el aumento o disminución de peso tiene que estar en el foco a la hora de darles estas bebidas.

“Si queremos que consuman menos alimentos para bajar de peso, lo ideal es evitar las bebidas a base de fruta para que coma la fruta entera porque les va a dar más saciedad, mayor aportes de fibra y van a tardar más en masticarla, entonces probablemente no quieran consumir otra cosa después”. “Y si nuestro objetivo es que aumenten de peso, un vaso de jugo exprimido o licuado va a ser ideal porque consumiría cerca de 2/3 frutas al mismo tiempo y además podemos agregarle leche, por lo que sería una bebida rica en nutrientes y minerales”. explica Palazuelo.

Y vos, ¿preparás jugos o licuados en casa? ¡Te leemos!

Fuente:
Lic. Antonella Palazuelo
Licenciada en Nutrición. MN 9494

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