El número telefónico del pediatra figura en la lista de favoritos de papás y mamás, es que a veces las dudas suelen ser muchas: ¿es normal que llore tanto? ¿cuántos días puede estar sin hacer caca? ¿por qué llora tanto? ¿tendrá cólicos? Algunos padres suelen ser más relajados que otros, pero los temores siempre existen y nada mejor que un profesional para despejarlos.
Lo cierto es que, si bien nada reemplaza la consulta con el médico, existen algunas pautas que pueden servir de guía en momentos así, tanto en recién nacidos como en niños más grandes.

La Dra. Cecilia Avancini, jefa de Pediatría de Vittal, comparte algunos tips para saber cuándo es momento de dirigirse a una guardia o llamar al doctor:

  • Si llora de forma fuerte, constante e inconsolable
    Primero lo básico, hay que constatar que el bebé no tenga hambre, que esté higienizado y controlar la temperatura. Si todo lo anterior está bien y aún así sigue llorando y nada lo consuela, es momento de ir al pediatra.
  • Si tiene fiebre
    La fiebre es una pauta de alarma, sobre todo en el caso de bebés recién nacidos, ya que su sistema inmunitario aún no está totalmente desarrollado; y si la fiebre no se controla y sigue en aumento puede provocar convulsiones.
  • Temperatura baja
    Lo contrario al ítem anterior también es peligroso. Los recién nacidos todavía no tienen del todo desarrollado el mecanismo de termorregulación -es decir la capacidad del organismo de regular la temperatura corporal-. Si luego de abrigarlo y arroparlo, sentís que el cuerpito sigue frío y constatas que no recupera la temperatura media -alrededor de 36 grados- consultá al médico.
  • Vómitos y diarreas
    En los bebés alimentados con leche materna es difícil diferenciar las diarreas de las deposiciones normales, ya que suelen hacer caca en forma semilíquida a líquidas, alrededor de diez veces al día. Con esta consideración en cuenta, si se identifica un cambio en la coloración u olor, se debe pensar en una diarrea y consultar al pediatra, más aun si se acompaña de vómitos, ya que ese combo podría desencadenar en un cuadro de deshidratación.
  • Reacción alérgica
    Manchas rojas en la piel, dificultad para respirar, hinchazón de labios, lengua o el cuerpo en general son indicadores de que el bebé o niño sufre una reacción alérgica y, en ese caso, es indispensable consultar al pediatra.
  • Constipación
    Este es uno de los problemas más comunes, ¿cuánto tiempo debe pasar para considerar que el bebé está constipado? Se puede esperar hasta cinco días, después de ese periodo es necesario acudir al médico.
  • Cólicos
    Otro de los malestares más comunes son los cólicos. En ese caso, solo es necesario acudir al pediatra si se prolongan más de una hora.
  • Secreción ocular
    Este síntoma se manifiesta por la obstrucción del conducto lagrimal, reacciones alérgicas o infecciones, como conjuntivitis virales o bacterianas, por lo cual requiere consulta.
  • Dificultad para respirar
    Hay que tener en cuenta que, en algunos casos, la dificultad para respirar se genera por una simple secreción nasal, la cual se puede aliviar con un perita de goma que aspira la mucosidad. Sin embargo, si esa dificultad viene acompañada de aleteo nasal, cambio de coloración de labios, mucosas, extremidades, hundimiento de la piel en el espacio intercostal y cambio en el ritmo respiratorio, es indispensable recurrir a su pediatra.
  • Regresiones
    La regresión en habilidades logradas, como por ejemplo un niño que gateaba o caminaba y deja de hacerlo, es motivo de consulta inmediata.
  • Letargo
    Si un bebé está muy dormido y no responde a la voz de los padres o a los estímulos habituales, es momento de visitar al pediatra.
  • Falta de apetito
    Es importante, ya que marca un síntoma de enfermedad que está evolucionando y demanda atención. Pero, es necesario ser criterioso, la falta de apetito no es sinónimo de comer un poco menos de lo habitual, sino prácticamente de dejar de comer.



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