Un golpe, una caída y un diente que se rompe ¿qué hacer? ¿cómo actuar? En esta nota, todo lo que hay que saber para evitar males mayores.

La rotura de dientes es una de las consultas frecuentes que se reciben en las guardias de odontopediatría. Hasta los dos años muchos nenes se caen de la sillita de comer o se dan un “porrazo” mientras aprenden a caminar. A medida que crecen entre los tres y cinco años comienzan a ser cada vez más autónomos y son comunes las caídas, los tropezones o los golpes con el borde de la cama, también los pueden empujar o caerse en el Jardín. Estas caídas y golpes muchas veces implican la caída o avulsión de un diente de leche o que sus encías comiencen a sangrar.

¿Qué es lo que deben hacer los adultos? Según el odontólogo Pablo Miranda, miembro de la Asociación Odontológica Argentina lo primero es “actuar con calma y tranquilizar al niño. Se debe lavar la zona afectada y ponerle compresas frías o un poco de hielo. Después hay que realizar una consulta con el odontólogo”.

Los golpes acarrean diferentes consecuencias. Puede ocurrir que se lesione la estructura de sostén del diente y la pieza se mueva pero no se desplace. En ese caso, el doctor Miranda, recomienda “mantener la higiene, realizar una dieta blanda y un control con rayos X”. Si el diente se desplaza parcialmente será necesario concurrir a un profesional que lo reacomode en la posición correcta, de lo contrario el nene tendrá dolores y problemas para morder.

También es necesario prestar atención si, en el caso de los chicos más grandes, los dientes permanentes muestran un cambio de coloración. Esto puede indicar la ruptura del paquete vásculo-nervioso; en ese caso se debe consultar al profesional para tratar a la pieza endodónticamente.

¿Qué pasa si se rompe un parte del diente? Miranda explica que “tanto en los temporales como en los permanentes, se realiza un trabajo de restauración que restituyen la anatomía y la estética de la parte rota”.  No es necesario que los adultos se desesperen por encontrar el “pedacito” que falta porque la obturación cumple con ese trabajo. 

En los dientes temporarios, si la caída del diente es completa, en general se desestima volverlo a colocar. “Para mantener el espacio, se puede colocar una prótesis temporaria que se controla periódicamente hasta que aparezcan los dientes definitivos”

Lo importante es actuar con tranquilidad y siempre concurrir a un profesional. Así se evitan males mayores como riesgos de infección o futuros problemas fonéticos y estéticos. Si se actúa rápido y bien, el episodio solo será una anécdota más para recordar en el tiempo y recordarla, por supuesto, con una linda muy linda sonrisa.

Carestino
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