Las primeras palabras que oímos decir de nuestros niños y niñas son súper emocionantes para nosotros. Pero esa capacidad no es sólo fruto de ellos sino que también depende del acompañamiento de los papás y mamás.

Para que se animen a hablar, tenemos que ser creativos. Por eso, hoy te traemos un plan para implementar en casa y estimularlos a comunicarse cuando se vean inmersos en OBSTÁCULOS. ¡No te asustes, es muy divertido!

Primero que nada, ¿a qué llamamos obstáculos? La fonoaudióloga, Juana Toriggia explica que se trata generar situaciones en las que los chicos necesiten pedir, preguntar, pensar e intervenir para resolver los conflictos que les propongamos.

Ideas para los más pequeños:

  • ¡Casi, casi! Mostrarles o poner cerca de ellos un objeto que les guste, un peluche o un snack para que tenga que hablarnos y pedirlo. 

Si vemos que tratan de señalarnos o emiten la palabra de lo que quieren, ¡hay que respetarlos! Lo importante es que puedan aprender a comunicarse”, aclara Toriggia.

  • ¡Uno a la vez! Mientras jugamos con ellos, podemos tomar el control de todo lo que necesiten usar, sean autos, bloques, muñecas, lápices o lo que tengan, para dárselos de a uno y que además necesiten pedirlo.
  • ¡Ups! ¿Cómo se llamaba? Proponerles un juego y olvidarnos una pieza o un objeto importante hará que los peques pidan por aquello que hace falta. 

Si se dan cuenta de lo que nos olvidamos, van intentar nombrarlo para que nos acordemos y de una vez ¡empezar a jugar!”, expresa la licenciada.

Por ejemplo, si traemos los moldes y no las masas, o si les decimos de pintar y traemos las acuarelas, témperas, hojas pero nos olvidamos el pincel. 

Ideas para niños más grandes:

  • La técnica del qué. Las preguntas pueden ser un gran camino para recibir respuestas en las que los chicos tengan que pensar y luego explicarnos. 

Podemos preguntar por situaciones hipotéticas para que imaginen qué harían: ¿Qué pasaría si estamos jugando en la plaza y se larga a llover? ¿Qué pasaría si perdemos la llave de casa y no podemos entrar? ¿Y si nos quedamos sin nafta en el auto?

  • Completar la frase. Cuando estamos jugando podemos imaginar que al peluche, el personaje de una historia o un familiar le está pasando algo y necesitamos la ayuda de los niños para saber qué se puede hacer. 

Preguntarles algo y que tengan que responder con una frase, hará que se animen a hablarnos y que nos cuenten qué piensan: 

  • La mamá parece enojada, ¿qué habrá pasado?
  • Al señor se le quemaron las papas, ¿qué va a comer?
  • La nena se olvidó el peluche en el jardín, ¿con qué va a jugar?
  • El nene estaba jugando al fútbol y rompió el vidrio del vecino, ¿qué va a pasar?
  • ¡A propósito! Equivocarnos cuando hablamos con ellos o hacer algo que está mal para que nos lo hagan saber y nos corrijan, es una gran opción para que se comuniquen con nosotros.
  • Estamos cocinando juntos y agarramos la sal para ponerle a la torta en lugar de azúcar.
  • Salimos a pasear en auto y nos dejamos las pantuflas.
  • Vamos a comer un yogurt y en lugar de elegir la cuchara agarramos el tenedor.
  • ¡Seamos absurdos! Podemos decir cosas raras o incoherentes para que los peques se rían y nos digan qué tenemos que hacer en realidad.
  • “Fui a buscar la campera porque hace mucho calor”
  • “Subí al auto porque quería manejar la bici”
  • “Apague la luz para poder ver” 

Lo más valioso de todas estas ideas es que nunca se pierde el juego. Siempre vamos a tratar de estimular el habla mientras nos divertimos. Es importante respetar sus tiempos y acompañarlos para que se sientan seguros y suelten las palabras.

“Poner obstáculos es una manera de ayudarlos a comunicar y a resolver problemas a través del lenguaje”, agrega Toriggia. Así que, ¡a darle cuerda floja a la creatividad y a empezar a jugar!

¿Qué pensás de estas ideas para estimular el habla? ¿Cuál usas en casa? ¡Te leemos!

Fuente: 

Lic. Juana Toriggia

Licenciada en fonoaudiología, especialista en neurolingüística infantil. MN: 6918

@JTFONOAUDIOLOGIA

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