Una microhistoria que refleja las veces que como mamás y  papás sentimos que no podemos aliviar la pena que un amor no correspondido provocó en nuestros hijos

Valeria Sampedro es periodista, locutora, en 2017 y 2018 recibió el Martín Fierro de cable como mejor labor periodística. También es pionera en la lucha feminista y mamá. Y fue su maternidad la que la inspiró a escribir esta microhistoria de su libro “Casi nunca es para siempre”. 

Él gustaba de ella, se lo había hecho saber. Le escribió cartas con su nombre rodeado de mil corazones de colores, le regaló bombones, un día le llevó una flor. Hasta que ella le dijo Sí y se pusieron de novios.

Habría sido la insistencia de él, acaso su dulzura y su atención desmedida que la hicieron sentir halagada y querida.

Pero no tenía que ser. A la semana ella le dijo que basta de regalos, que mejor cortar la relación.

Él volvió a casa con el ánimo por el suelo y ni bien entrar anunció: mamá nos separamos. Se fue a su cuarto y esa noche no quiso cenar.

Ella (la mamá) quedó desconcertada y dolida. Cómo aliviarle una pena de amor a un nene de seis años. Sobre la mesa de la cocina quedó abandonado un sobrecito con más corazones recortados y cuatro sugus sin abrir.

En “Casi nunca es para siempre”, Zona Breve – Penguin Random House


Carestino
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