Basado en los principios de la pediatra Emmi Pikler, esta propuesta invita a dejar al bebé moverse en libertad y sin intervención del adulto

En los últimos años, muchas familias buscan un tipo de crianza que respete los tiempos de desarrollo de los chicos a la para que atienda sus necesidades físicas y fisiológicas. En ese sentido muchos apelan a las ideas de la doctora Emmi Pikler, una pediatra húngara, que realizó un estudio en un hogar que ella misma fundó con miles de niños huérfanos en la ciudad de Budapest.

La investigación de Pikler evidenció que el desarrollo motor se ve favorecido cuando no es intervenido y que “el niño que puede moverse en libertad lo hace con prudencia y seguridad y gran soltura corporal”. Si le permitimos movimiento libre, los niños aprenden por sí solos a rolar, sentarse, pararse, caminar.

“Pikler explica que el desarrollo psicomotor depende del proceso madurativo de cada chico entonces no necesita enseñarse. Ella propone dejar al bebé moverse en completa libertad y sin intervención del adulto. Esto quiere decir que no hay que enseñarles a sentarse, pararse o caminar. Tampoco hay que colocarlos en ninguna posición a la que no hayan llegado por sí mismos. Si los dejamos libres –sin exigirles, animarlos o incentivarlos– ellos van a lograr llegar a esas posturas de forma espontánea y a su tiempo. Recordemos que antes no es mejor. No importa si se sientan a los 4, a los 6 o a los 10 meses. De hecho, si no los forzamos es probable que tengan una actitud más positiva e interesada para aprender”, señala Deborah Maniowicz, bogglera especialista en maternidad y agrega “Este método también permite que los chicos conozcan mejor su cuerpo y sus posibilidades, exploren el entorno y se sientan confiados con cada postura que adquieren. Como cada chico se desarrolla a su tiempo aprenden a no ser apurados y a que se respeten sus tiempos”.

Pero atención esto no implica dejar a los chicos solos ni desatendidos sino que permanezcan acompañados bajo nuestra mirada estando cerca pero respetando sus descubrimientos sin apurarlos. A su vez nuestra presencia les dará seguridad.

¿Qué hay que hacer para favorecer el movimiento libre? La doctora Lucía Sabbione pediatra (MN 141220) nos acerca sugerencias cortas y concretas.

  • Lo ideal es dejarlo en el piso, boca arriba, sobre una superficie firme y segura. No en la cama ni arriba de la mesa.
  • Acompañarlo siempre, observarlo, pero no intervenir. Nunca dejarlo solo. Hablarle, cantarle, pero no intervenir con sus movimientos. 
  • Dejarlo que vaya logrando por sí mismo distintas posiciones.
  • Ofrecerle juguetes sencillos, acorde a la edad, que puedan manipular y llevarse a la boca. No ponérselos en las manitos, solo dejarlos a su alcance. 
  • Acondicionar la casa lo más que se pueda, lo ideal es elegir el ambiente más grande. Sacar todos los objetos que puedan ser potencialmente peligrosos (sillas, mesas con vidrio, etc). 
  • Ponerles ropa cómoda y que sus piecitos queden descalzos. 
  • Si está molesto o llora, no forzarlo, quizás no quiere estar activo en ese momento.
  • Lo más importante es entender que cada bebé tiene sus tiempos, el desarrollo motor es un proceso madurativo. Lo ideal es acompañarlo, no forzarlo, no entrenarlo. Ya lo va a lograr. Nunca lo comparemos con otros bebés. 

Agradecemos el asesoramiento de la pediatra Lucía Sabbione msha.ke/pediatralucia

Carestino
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