En invierno, el frío y la calefacción pueden resecar la piel dejándola tirante y seca. Las manos son muy sensibles y suelen dañarse. Algunos consejos para cuidarlas.

Durante el embarazo la piel suele sufrir alteraciones. Por el gran cambio hormonal se deshidrata más y se vuelve más sensible, sobre todo durante el primer y último trimestre. La llegada del invierno complica todavía más el panorama porque el frío reseca la piel. Aunque a veces lo olvidemos, las manos son, junto con el rostro, una de las zonas más expuestas continuamente a agresiones externas que provienen básicamente del medio ambiente. El sol, el frío, el calor y los cambios de temperatura, el contacto con sustancias o productos químicos pueden ser perjudiciales y con el paso del tiempo, generar una rugosidad al tacto y a una piel áspera y seca.

La piel de las manos muestra algunas particularidades específicas: en el dorso su textura es muy fina y frágil, tiene pocas glándulas sebáceas, y al tener menor grasa, tiende a resecarse con más facilidad, lo que provoca también un envejecimiento prematuro. En las palmas, la piel es más gruesa, tampoco hay glándulas sebáceas, lo que favorece la deshidratación. Sí existen en esta zona glándulas sudoríparas, por lo que algunas personas pueden sufrir hiperhidrosis.

Tres factores que afectan a las manos en invierno

Sequedad: El frío, el viento y la humedad favorecen a que las manos se resequen con facilidad y tengan un tacto áspero, llegando incluso a poder aparecer grietas.

Irritación y rojeces. Las bajas temperaturas pueden alterar la película protectora de la piel, es común que en invierno las manos se irriten y vuelvan rojas.

Los sabañones se manifiestan a través de inflamación y enrojecimiento de zonas expuestas al frío como pueden ser los dedos de las manos, los dedos de los pies, la nariz o las orejas. Los vasos sanguíneos se hinchan cuando hay un calor súbito después de haber estado expuestos a bajas temperaturas, provocando molestias e incluso dolor o picazón. Estas zonas tienden a perder el calor abruptamente y enfriarse, causa fundamental de los sabañones.

Embarazo y piel

Sabemos que, durante los meses de embarazo, y principalmente en el invierno, la piel de se vuelve considerablemente sensible por lo que necesita cuidados muy especiales.

Se producen cambios hormonales y esto afecta la estructura de la piel volviéndola más reactiva a factores externos como las bajas temperaturas, provocando irritación, descamación y sequedad extrema.

Las manos, como mencionamos, pueden verse afectadas por sabañones y otras complicaciones cutáneas que se evitan usando guantes para protegerlas, y cremas específicas hidratantes.

Para tener las manos suaves y evitar el envejecimiento cutáneo prematuro, estemos embarazadas o no debemos recordar estos consejos básicos:

  • Beber mucha agua: el agua es el hidratante natural importante e imprescindible para que la piel no pierda su humedad.
  • Usar guantes: los detergentes y los artículos de limpieza en general suelen son muy abrasivos y dañan la piel de las manos.
  • Abrigar las manos con guantes.
  • Aplicar crema hidratante: durante esta época es muy importante ya que aporta protección ante las agresiones del frío y sus consecuencias. Los daños del sol provocan casi el 80% del envejecimiento por lo que nuestras manos están constantemente expuestas al sol, por eso, es importante luego del lavado y la hidratación, colocar protector solar.
  • Para lavarnos las manos es ideal utilizar un jabón con ph neutro ya que un cambio en nuestra piel hacia la alcalinidad o acidez excesiva, pueden provocar irritación o sequedad.
  • El alcohol en gel es recomendable usarlo fuera de casa cuando no tengamos acceso al lavado de manos
  • Exfoliar una vez por semana ayudará al proceso de recuperación celular y permitirá que la crema de manos penetre mejor en la piel. Se eliminan las células muertas superficiales y los restos de suciedad o residuos de geles. Ideal encontrar un exfoliante que sea para manos únicamente, que hidrate y no sea agresivo.

Tratamientos en gabinete

En cuanto a aparatología, existen propuestas bien específicas pero siempre deben ser realizadas por profesionales. Siempre se debe consultar cuáles se pueden realizar durante el embarazo y cuáles están contraindicadas. 

Uno de los tratamientos el laser que produce un peeling ideal para eliminar manchas, señales de fotoenvejecimiento en el dorso e imperfecciones, combinado además con máscaras blanqueadoras, lo que garantiza la reparación de la piel de las manos.

El Plasma Rico en plaquetas es uno de los mejores tratamientos para rejuvenecer la piel de las manos. Esta técnica se basa en aislar y utilizar los factores de crecimiento presentes en la sangre del paciente al que se le va aplicar la técnica. Estos factores, provenientes de las plaquetas, aceleran y estimulan la regeneración de los tejidos que han perdido su vitalidad en las manos. Se aplica en las manos a través de microinyecciones en el dorso de las manos y en todo su recorrido. El resultado son unas manos tersas, tonificadas y sin arrugas.

La Hidroxiapatita de calcio, está aprobada para rejuvenecimiento de las manos. Es un compuesto de microesferas de hidroxiapatita de calcio que es biocompatible y reabsorbible. Añade volumen, rellenando la piel del dorso de las manos y estimulando la producción de colágeno.

Se inyecta debajo de la piel mediante una aguja fina. Esta inyección es prácticamente indolora y los resultados son inmediatos, rellenando la piel del dorso de las manos.

Un cuidado sencillo y efectivo es llevar en la cartera o la mochila una crema de manos. Lo ideal es aplicarla unas cuatro veces al día. Con algunos cuidados y un poco de constancia, tener las manos suaves en invierno es posible. 

Asesoró Johanna Furlan – Cirujana estética  (MN 122.975). Podés consultarla en su IG @drajohannafurlangraf

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