El control periódico del embarazo desde el primer trimestre permite evitar muchos problemas para la mamá y el bebé, tanto en el momento del parto como más adelante.

Para la salud del bebé y de la mamá embarazada el control prenatal es fundamental. El objetivo de estos controles es prevenir, orientar, disminuir los factores de riesgo, detectar problemas de salud y tratarlos a tiempo. En cada consulta se genera un espacio y un momento ideal para abordar temas, plantear dudas y registrar antecedentes que serán fundamentales. Por eso son necesarias para todas las familias, incluso las que están en plan de adopción. Idealmente ambos papás deberían estar presentes. Lo más recomendable es realizar un chequeo médico mensualmente hasta la semana 32 de embarazo. En las siguientes cuatro semanas se debe realizar un seguimiento quincenal, y de allí en adelante puede variar a un control semanal, dependiendo de la recomendación médica.

Es importante que durante las últimas dos semanas se oriente a la gestante y su familia sobre la programación y sitio de atención del nacimiento, los factores de riesgo y los cuidados especiales que se deben tener antes, durante y después del parto.

La Dirección Nacional de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud de la Nación explica que “se entiende por control prenatal, a la serie de entrevistas o visitas programadas de la embarazada con los integrantes del equipo de salud, con el objetivo de vigilar la evolución del embarazo y obtener una adecuada preparación para el parto y la crianza”.

Para que un control prenatal sea eficiente debe cumplir estos tres requisitos básicos:

Precoz

La primera visita debe efectuarse tempranamente, en lo posible durante el primer trimestre de la gestación. Esto permite la ejecución oportuna de las acciones de promoción, protección y recuperación de la salud que son las razones fundamentales del control. Además, permiten la identificación temprana de los embarazos de alto riesgo, lo que aumenta la posibilidad de planificar la atención obstétrica que se deberá recibir.

Periódico

La frecuencia de los controles prenatales es diferente según el grado de riesgo que presenta cada mujer embarazada. Para las futuras mamás de bajo riesgo se requieren cinco controles.

Completo

Los contenidos mínimos del control deben garantizar el cumplimiento efectivo de las acciones de promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud.

Objetivos

El Control Prenatal tiene los siguientes objetivos:

• Brindar contenidos educativos para la salud de la madre, la familia y la crianza.

• Prevenir, diagnosticar y tratar las complicaciones del embarazo.

• Vigilar el crecimiento y vitalidad del feto.

• Detectar y tratar enfermedades maternas.

• Aliviar molestias y síntomas menores asociados al embarazo.

• Preparar a la embarazada física y psíquicamente para el nacimiento.

En general, para realizar un control prenatal efectivo no se precisan instalaciones costosas, aparatos complicados, ni un laboratorio sofisticado; pero si requiere el uso sistemático de una historia clínica que recoja y documente la información pertinente y el empleo criterioso de tecnologías sensibles que anuncien tempranamente la existencia de un riesgo mayor al esperado.

El control prenatal adecuado en cantidad, calidad, contenidos, oportunidad y diferenciado acorde al riesgo contribuye positivamente a la salud familiar y es un claro ejemplo de medicina preventiva.

Diez Principios para el cuidado prenatal emitidos por la Organización Mundial de la Salud
1. Ser no-medicalizado, lo que significa que el cuidado fundamental debe ser provisto a partir de la utilización de un conjunto mínimo de intervenciones y aplicando el menor nivel posible de tecnología.
2. Estar basado en el uso de tecnología apropiada. Esto se define como un conjunto de acciones que incluyen métodos, procedimientos, tecnología, equipamiento y otras herramientas, todas aplicadas a resolver un problema específico y tendientes a reducir el uso de tecnología compleja o sofisticada, cuando procedimientos más simples pueden ser suficientes o mejores.
3. Estar basado en las evidencias, lo que significa ser avalado por la mejor evidencia científica disponible.
4. Estar regionalizado, basado en un sistema eficiente de referencia desde centros del primer nivel de atención hasta niveles de tercer nivel de atención.
5. Ser multidisciplinario, con la participación de profesionales de la salud como Obstétricas, Obstetras, Neonatólogos, Enfermeras, Educadores, Trabajadores Sociales, etc.
6. Ser integral; es decir, que tenga en cuenta las necesidades intelectuales, emocionales, sociales y culturales de las mujeres, sus niños y sus familias, y no solamente un cuidado biológico.
7. Centrado en la familia, dirigido a las necesidades de la mujer, su pareja y su hijo.
8. Ser apropiado, es decir, que tenga en cuenta las diferentes pautas culturales.
9. Tener en cuenta la toma de decisión de las mujeres.
10. Respetar la privacidad, la dignidad y la confidencialidad de las mujeres.

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