Los mareos por movimiento son un malestar frecuente que afecta sobre todo a niños y mujeres embarazadas.

Emprender un viaje en auto, subte, tren, avión o barco es una actividad frecuente y en el caso de destinos recreativos o vacaciones, además es muy placentera. Sin embargo puede complicarse si alguno de los viajeros padece cinetosis o el llamado “mareo del viaje”.  Las embarazadas, los niños y los adolescentes son los más vulnerables a estos mareos, sobre todo si viajan en los asientos traseros.

“El mareo por movimiento o cinetosis es un problema que afecta a muchas personas mientras viajan en auto, colectivo, tren, avión o barco. Se produce cuando el Sistema Nervioso Central recibe información contradictoria de los oídos internos (específicamente el sistema vestibular involucrado en el equilibrio), los ojos y los nervios de las articulaciones y los músculos. Cuando el cerebro recibe señales que no coinciden, puede surgir el mareo por movimiento. La cinetosis puede suceder repentinamente, con sensación de mareo y sudor frío. Eso puede desencadenar vértigo, náuseas y vómitos”, explica Verónica de Toro, pediatra (MN 138.175).  La pediatra nos da un ejemplo, para comprenderlo mejor: un niño que no llega a mirar por la ventana o va leyendo un libro mientras viaja en el auto. Sus ojos se enfocan en algo que no se mueve, mientras permanece sentado, pero el oído interno percibe el movimiento de aceleración y desaceleración.

Cualquiera puede padecer cinetosis, pero es más común en niños entre 2 y 12 años. Si los síntomas se presentan de manera muy frecuente y son realmente molestos, podría conversarse con el pediatra, ya que hay disponibles medicamentos que pueden ayudarlos. 

Ya sabemos qué son estos molestos mareos, la pregunta es cómo evitarlos. De Toro nos da algunas sugerencias: 

  • Reducir la captación de los estímulos sensoriales. Mirar cosas fuera del auto, evitar lectura y pantallas mientras viaja. Si el niño duerme la siesta, viajar en ese horario puede ser una buena idea.
  • Si se consumen alimentos, previo al viaje debe ser un refrigerio pequeño y liviano.
  • Asegurar ventilación de aire. 
  • Intentar distraer al niño. Se puede contar alguna historia, hablar, cantar o escuchar música.
  • Si a pesar de esto, el niño desarrolla mareos, lo mejor es detener la causa del mismo: parar el auto y dejarlo que salga y camine.
  • Ayuda que el conductor no realice maniobras bruscas y mantener el auto ventilado.

Agradecemos la colaboración de la doctora Verónica de Toro para esta nota. Podés consultarla en su IG: verodetoro_pediatra


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