El embarazo es una etapa de grandes cambios físicos, psicológicos y emocionales, que no solo afectan a la mujer también a su relación de pareja y, a veces, a la vida sexual.

La sexualidad es un aspecto fundamental del ser humano e involucra nuestra biología y psicología, nuestras interacciones sociales, la ética personal, entre otras muchas cuestiones.  Pero además tiene que ver con toda nuestra vida y cada momento de ella, cuando somos niños/niñas, jóvenes, adultos, ancianos; y también en los momentos del ciclo vital, como por ejemplo un embarazo.

¿Las mujeres embarazadas sienten deseo sexual? ¿Está mal tener relaciones sexuales estando embarazada? ¿Puede provocarle daño al feto? Estas preguntas suelen hacerse algunas mujeres, que en estado de gestación manifiestan miedos muy comunes.

Muchas veces las creencias erróneas pueden llevar a no tener relaciones sexuales por diversos miedos. El miedo a dañar al feto, el miedo a lastimarlo, el miedo a no gustarle a la pareja -ya que se perciben cambios en la imagen corporal-. Por eso es necesario aceptar e incorporar amorosamente esta realidad. 

Hay estudios que afirman que las mujeres embarazadas se sienten más excitadas, ya que hay mayor vasocongestión en la zona genital (clítoris, vulva, vagina), por lo que se encuentran más dispuestas a las relaciones sexuales.

También las emociones son un factor preponderante en el transcurso de los nueve meses, ya que influyen mucho en el deseo sexual y las mujeres experimentan grandes cambios durante todo el período de gestación. Hay momentos con mayor deseo sexual, otros con mayor sensación de inseguridad y miedos, otros con sensaciones de libertad y mayor apertura al goce. 

Así se van transitando etapas, que no son iguales a las anteriores y muy diferentes en cada gestación- si tienen varios hijos e hijas-, ya que cada experiencia es única y particular, porque llega en un momento distinto del ciclo vital y porque las circunstancias suelen cambiar. No es lo mismo ser madre a los 18 años que a los 40 años, no es lo mismo tener un hijo sola que con una pareja que acompaña, y muy diferente, con alguien que no está presente; también influye si transitó un proceso de fertilización a si el embarazo surgió de manera natural, si fue esperado o si no. Todas y cada una de estas maneras de llegar al embarazo también influyen en la percepción de la mujer con respecto a las relaciones sexuales.

Si por algún motivo el profesional obstetra que atiende a la mujer recomienda no tener relaciones sexuales por algún motivo médico es importante que sepan que pueden hacer todo el despliegue de actividades de la erótica que NO tienen que ver con el coito, por ejemplo,  besar, acariciar, tocar, autoestimulaciones cruzadas, y todo contacto de roce que también es placentero y hasta orgásmico, hay que animarse.

Recomiendo que puedas dialogar con el ginecólogo/a y con un profesional de la sexología, para sacarte todas las dudas, así mismo, te puedo decir que el pene no toca al feto en la relación sexual con penetración, ya que el feto está en el útero y el pene entra por vagina la cual está muy alejada del útero. Por ello el conocimiento de nuestro cuerpo es fundamental, y agregaría que, aprovechemos esta oportunidad del embarazo para conocer todo lo que antes no supimos ni nos animamos a conocer.

Siempre el conocimiento y la información oportuna es fundamental. Preguntar todo, sacarse las dudas, dejar a un lado los prejuicios y disfrutar del momento con toda plenitud, y tomá en cuenta que la relación sexual es una de las ellas.

Por la Lic. Analía Lilian Pereyra

Sexóloga y Educadora en Sexualidad, MP: 22-1773

Podés consultarla en Instagram: @licenciadaanaliapereyra

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