Aunque o son agradables de ver los mocos, son fundamentales para proteger el sistema respiratorio. En esta nota te contamos por qué son más frecuentes en los chicos.

 Aunque no son muy lindos de ver y suelen ser un “entretenimiento” para los chicos que aman sacárselos, los mocos, son casi una condición normal en todos los niños. Esta sustancia viscosa es parte de las defensas que la naturaleza le brindó a sus organismos. Hasta que el tiempo va adquiriendo más experiencia, los chicos viven llenos de mocos, tanto que por eso se los llama “mocosos”. Para entenderlos más y saber que aunque molestan también defienden, Verónica de Toro  pediatra (MN 138.175) nos orientó con estas respuestas. 

¿Qué son los mocos?

Los mocos son una sustancia pegajosa que se originan en el interior de la nariz y, si bien son muy molestos, constituyen un mecanismo de defensa imprescindible. 

¿Qué funciones cumplen?

Al inhalar aire por la nariz, ingresan al cuerpo un montón de partículas que no se pueden ver a simple vista, como polvo, gérmenes y polen. Los mocos tienen la misión de proteger a los pulmones contra la llegada de estos, ya que pueden causar irritación o infecciones y, en ocasiones, hasta dificultar la respiración. Al ingresar por la nariz, se secreta un líquido que los envuelve y que, ayudado por los pelitos de la nariz llamados cilias, los empuja hacia afuera o hacia la parte posterior de la garganta.  

¿Cuándo son más frecuentes?

Los mocos son más frecuentes en invierno porque el aire está frío y una de las funciones de la nariz es entibiarlo para que no entre tan frío a los pulmones. En este proceso de calentamiento y humidificación del aire, se produce el líquido que se transforma en moco.

¿Por qué los chicos tienen más mocos que los adultos? 

El sistema respiratorio alcanza su madurez recién alrededor de los siete u ocho años de vida. Este es el motivo por el cual los niños tienen moco continuamente  como mecanismo de defensa y protección ante infecciones respiratorias y catarros.

¿Es necesario prevenirlos? 

Si tenemos en cuenta la función protectora de los mocos, vemos que no solo no es necesario prevenirlos, sino que hay que agradecer tenerlos. Es cierto que son muy molestos, pero lo único que hay que tener a mano siempre son pañuelos para sonarse. Un chico con moco no necesita recibir medicación.

Si un tiene mocos, ¿es preciso consultar al pediatra?

La presencia de moco por sí sola no justifica una visita al pediatra. Sin embargo, se recomienda la consulta cuando el niño tiene fiebre que no cede desde hace dos o tres días, muestra mucho decaimiento o dificultad para respirar.

Algo a tener en cuenta es que cuando la mucosa está húmeda durante días por la presencia de moco se hace más friable y puede sangrar un poco. No es algo para alarmarse. En pediatría el sangrado de la nariz no reviste mayor riesgo en general.

Con los dedos, ¿no?

Es importante enseñarles a los chicos que no se metan los dedos en la nariz para sacarse los mocos. No solo como norma de convivencia también porque se pueden lastimar la mucosa que los produce. Como esto es, en parte y sobre todo con los más pequeños casi inevitable, hay que insistirles para se laven las manos lo más seguido posible.

Agradecemos la colaboración de la doctora Verónica de Toro para esta nota. Podés consultarla en su IG: verodetoro_pediatra

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