Su salida es un momento emocionante para los padres, y se considera una etapa muy importante en la vida de los bebés.

La maternidad y la ansiedad, en especial cuando se es mamá primeriza, no suelen llevarse demasiado bien. Y dentro de los cientos de dudas que aquejan a las madres, el de la salida del primer diente es uno de los motivos de consulta más frecuente.

“La cronología de la erupción dentaria debe tomarse como un proceso individual de maduración, y como tal saber que existen grandes variaciones dentro de la normalidad. Casi siempre responden al mismo patrón; esto es si tu bebé tuvo una erupción de dientes precoz (antes de los seis meses) probablemente también se repita esta precocidad para la dentición definitiva, sin que esto signifique perjuicio ni beneficio alguno. Algunos niños aprenden a caminar a los diez meses, otros a los dieciséis. Algunas niñas tienen su menarca a los diez años, otras a los catorce. Y el mundo sigue girando, no hay que preocuparse” señala Pablo Miranda, odontólogo (MN 18590) y escritor que también aclara que “para las madres buscadoras de datos por internet las variaciones de hasta 6 meses dentro de las cronologías de erupción no representan patología alguna. Miranda se pone de referencia y cuenta que siendo odontólogo su primogénita “cortó su primer diente”… a los 12 meses.

Por lo general, se establece que los incisivos inferiores son los primeros dientes en erupcionar a partir de los seis meses de edad, y la dentición temporaria se completa cerca de los treinta meses con un total de veinte dientes, diez superiores y diez inferiores. Esto se mantiene estable hasta los años que comienzan a emerger los definitivos, reemplazando a estos. 

Miranda agrega algunos datos para tener en cuenta:

-El primer molar definitivo sale a los seis años y no reemplaza a ninguna pieza, aparece por detrás del último molar temporario. Nos podemos dar cuenta porque el niño tiene erupciones molestas y por la diferencia de tamaño con el de “leche”.

-Los incisivos inferiores permanentes suelen aparecer “por detrás” de los temporarios creando una “doble dentición”. Esto dura solo unas semanas hasta que se exfolian los temporarios. No es patológico.

Una duda frecuente entre los adultos es si es necesario cepillar los dientes temporarios de los chicos. “Por supuesto que sí”, responde Miranda y amplía “siempre usando cepillos de cerdas suaves o extrasuaves y con un cabezal pequeño. Al principio lo pueden hacer los padres, pero es importante que el niño adquiera el hábito desde muy temprana edad. Y ya sabemos que conductas saludables generan individuos saludables. 

Otra consulta que nos hacemos los papás es ¿cuándo tengo que llevar a mi hijo por primera vez al odontólogo? Miranda responde que “es importante que tome su primer contacto con el ámbito odontológico a los dos años de edad. La idea es que el profesional sea quien le enseñe la técnica de higiene dental, y vaya siguiendo la evolución de los cambios dentarios. Además, se le brindará al grupo familiar un asesoramiento dietético, y se le indicará la pasta fluorada adecuada para su edad.

No obstante ¿en qué caso tengo que consultar al odontólogo? “Son muy pocos. Si el niño tiene más de catorce meses y no tiene piezas dentales en la boca, es hora de consultar al profesional” señala el especialista y agrega otra situación. Si el bebé nace con piezas dentarias, también se debe consultar, porque por lo general son piezas supernumerarias y dificultan el amamantamiento, y además provocar lesiones en la lengua del lactante.En definitiva: la mejor manera que nuestro bebé esté sano es informarte y para eso están los profesionales de la salud, para resolver todas tus dudas. La consulta es la puerta de entrada a la salud de tu bebé y jamás hay que tener miedo o dudas en atravesarla.

Carestino
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