Al ver a nuestro bebé vomitar nos preocupamos, pero el bebé sonríe y aumenta de peso. Tranquilos, papis, estamos ante un vomitador feliz.

Si sos mamá primeriza, al preparar el ajuar del bebé te vas a preocupar porque no falten enteritos y pañales. Pero seguramente será otra mamá que ya acunó a su niño, quien te alertará de contar con una buena cantidad de paños, para colocarte en el hombro y evitar el “souvenir” que deja en la ropa el reflujo de nuestro bebé. Es que la mayoría de los peques regurjitan.

“El reflujo es muy común en los bebés. Cerca de la mitad de los niños regurgitan varias veces al día durante los primeros meses. Ocurre tanto en los que se alimentan con leche materna exclusiva como aquellos que lo hacen con fórmula”, explica Lucía Sabbione, pediatra (MN 141220).

¿Por qué ocurre esto? “Los bebés presentan inmadurez en su aparato digestivo, esto hace que el contenido gástrico vuelva al esófago con facilidad. Por lo general esto se resuelve alrededor de los 12/ 14meses”, amplía Sabbione. La regurgitacion irá desapareciendo según vayan creciendo y madurando su sistema digestivo y el esfínter esofágico inferior comience a hacerse lo suficientemente fuerte como para no dejar salir parte del contenido que ingieren. Y una buena noticia, para su primer cumpleaños, solo el 10 por ciento de los bebés aún lo tienen.

Aunque los papás pueden llegar a preocuparse, los pediatras llaman a estos bebés vomitadores felices. Este apodo viene acompañado por razones visibles y evidentes: crecen bien, sonríen, no muestran otros síntomas y lo mejor y que más nos tranquiliza: no necesitan ningún tipo de estudio, ni tratamiento. Así que, si nuestro bebé engorda y está feliz, paciencia y tranquilidad porque en casa lo que tenemos es un regurgitador feliz.

Existe la creencia que este reflujo fisiológico que tiene la mayoría de los bebés es porque comió demasiado. Para despejar dudas Sabbione aclara que “en la lactancia materna exclusiva no existe la sobrealimentación, no hay que limitar las tomas. Tampoco es porque tu leche le haga daño”.

¿Cuándo hay que preocuparse y consultar? Cuando se acompaña de síntomas y signos clínicos que nos hacen pensar en enfermedad por reflujo gastroesofágico:


👶🏼 Cuando nuestro bebé presenta vómitos y/o regurgitaciones con escasa ganancia de peso.

👶🏻 Cuando se acompañan de irritabilidad, llanto excesivo, estridor, problemas respiratorios frecuentes, se retuerce hacia atrás.

Existen algunas recomendaciones para aliviar el reflujo:

🔸Dar pecho en posición vertical.
🔸Después de alimentarlo esperar un rato para acostarlo (30 minutos aproximadamente).
🔸El porteo también puede ayudar.

Agradecemos la colaboración de la pediatra y dermatóloga infantil, Lucía Sabbione. https://msha.ke/pediatralucia/   IG: pediatra.luciasabbione

Carestino
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