Son muy frecuentes en los chicos. Guía para conocer los síntomas y el tratamiento.

Muchas veces pasan desapercibidos pero otras vienen acompañados de algunos síntomas como falta de apetito e irritabilidad. Los parásitos intestinales son frecuentes y a veces solo se los detecta al observarlos en el pañal sucio de los chicos. El tratamiento es muy sencillo, con una sola dosis de un medicamento prescrito  por  su  médico es suficiente. Los chicos ademán pueden  seguir con su vida cotidiana vida sin ninguna  dieta  especial, ni la  retirada  de  algún alimento. Además pueden continuar asistiendo al Jardín, ya que no contagia a los demás. Verónica de Toro, pediatra (MN 138.175) nos ayudó con estas respuestas

1. ¿Cuáles son los síntomas? 

La sintomatología puede ser muy variada, ya que depende del huésped y del tipo de parásito. Es frecuente que los niños cursen asintomáticos, aunque también pueden presentar síntomas leves o moderados: diarrea acuosa, distención abdominal, vómitos, inapetencia, abundantes gases, prurito anal, vulvovaginitis en niñas, entre otros.  

Algunos niños podrán tener solo uno de estos, mientras otros tendrán un cuadro con más síntomas a la vez.

 2. ¿Cómo afectan la salud? 

Dependiendo del parásito, la cronicidad de la infección puede generar un cuadro de malabsorción, desnutrición o anemia, en algunos casos. Por lo que, si bien la mayoría de las veces las parasitosis no suponen un riesgo para la salud, ante la sospecha debe consultarse con el pediatra.  

3. ¿Cómo se contagian? 

La transmisión del parásito es fecal-oral. Según de que familia hablemos, el humano se infecta por inhalación o ingestión del parásito o sus huevos. 

4. ¿Cuál es el tratamiento indicado para los chicos? 

Ante la sospecha, el pediatra pedirá un examen de materia fecal del niño y con el resultado podrá saber si es necesario un tratamiento. En el caso de serlo, se indicará un tratamiento antiparasitario al niño y de corresponder, al grupo familiar completo.  

6. ¿Cómo prevenirlos? 

Es importante reforzar las medidas de higiene. Por eso, se recomienda

  • Lavar las manos con agua y jabón luego de ir al baño y enseñar a los niños a hacerlo. 
  • Lavar las manos luego de cambiar pañales. 
  • Lavar las manos antes de preparar la comida y antes de comerla. 
  • Lavar la ropa que tenga restos fecales y luego plancharla. 
  • Consumir agua segura.  
  • Lavar bien frutas y verduras. 
  • Mantener las uñas cortas y limpias. 

Agradecemos la colaboración de la doctora Verónica de Toro para esta nota. Podés consultarla en su IG: verodetoro_pediatra

Carestino
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