Son muchos los que aconsejan que llegada esta época del año es el momento ideal para que los chicos abandonen el pañal. Una idea difundida pero con poca validez

Si algo saben y a veces padecen los papás primerizos es la cantidad de consejos que les brindan familiares, amigos y conocidos en general. Una de esas “máximas” que suelen escuchar es la que asegura que “la mejor época para que los chicos dejen los pañales es el verano”. Pero ¿es realmente así? ¿Existe algún tipo de estudio científico que avale esta idea?  Verónica de Toro, pediatra (MN 138.175) nos explica si el verano implica que sea obligatorio dejar los pañales.

“El control de esfínteres es un proceso por el cual los niños aprenden a usar la pelela o inodoro y logran dejar los pañales. Este logro requiere de que alcancen cierta maduración. Aunque la edad más frecuente de control es entre los 2 y 3 años, siempre debemos recordar que cada niño lo hace a su tiempo y debemos respetarlo. A veces los niños de esta edad deben enfrentar desafíos físicos o emocionales, como la llegada de un hermanito, que pueden demorar el control completo o producir cierto “retroceso”. Lo importante es que cuando nuestro hijo esté preparado madurativamente, podemos ayudarlo fundamentalmente con paciencia, acompañamiento y mucho amor”.

Pero entonces, ¿cuándo es momento de comenzar con el control de esfínteres?

“El mejor momento para comenzar con el control de esfínteres es cuando el niño esté mental, emocional y físicamente preparado. La edad por sí sola, no es determinante. Tampoco lo es una estación del año, ya que existe el mito de que el verano es el momento indicado para hacerlo, pero como ya vimos, el “dejar el pañal” no es un proceso simple y depende de varios factores, por lo que debemos acompañarlos en el momento que lo necesiten”, señala de Toro.

Nuestro hijo estará preparado para colaborar, cuando podamos observar algunas de las siguientes pautas:

– Logra permanecer sin mojarse durante varias horas (es decir que hará pis pocas veces y en más cantidad, no poco pero muchas veces como antes).

– Logra cumplir órdenes de uno o dos pasos (como sentarse en una silla, pararse si está sentado, corra a buscar algo que le pedimos).

– Avisa que hará pis o caca (sea a través de la palabra o por algún gesto o postura).

– Consigue bajarse los pantalones o su ropa interior.

– Muestra interés por el inodoro o la pelela.

– El juego con masas y trasvasado de líquidos ayuda en esta etapa.

 ¿Como podríamos ayudarlo?

-Comenzar el proceso en un momento en el que no haya cambios importantes en su vida.

-Tener en cuenta que seguramente habrá “accidentes” y que debemos comprenderlos, nunca retarlos ni mostrarnos enojados por eso. Esta situación, sirve para explicarles que deben utilizar la pelela para hacer pis o caca y que si esta vez no lo consiguió, la próxima vez lo logrará.

-Si le interesa, permitirle entrar al baño con nosotros para tomar la acción con más naturalidad y probablemente despertar el deseo de imitarnos.

-Elegir una pelela cómoda y sólida, de base ancha para darles seguridad. En el caso de optar por el aro reductor para el inodoro, tener en cuenta que es conveniente poner algún elevador en los pies para que pueda apoyarse. Si prefieren el inodoro, no tirar la cadena con ellos sentados, porque pueden asustarse.

-Al comienzo, dejaremos al niño sin pañal durante el día, para que note si se hace pis, puede usar ropa interior que no sea muy ajustada para que la manipule sin la ayuda de un adulto.

-En la medida de los posible elegir pantalones o shorts fáciles de manejar para los niños. Los que tienen elástico son preferibles a los de botones.

-Podemos sentarlos en la pelela unos pocos minutos luego de cada comida. También al levantarse o en algún otro momento del día. Intentaremos evitar la constipación para que no asocie hacer caca con dolor.

-También se puede utilizar una muñeca que “se hacen pipi” para mostrarles como ejemplo, sentarla en su pelela y festejarle cuando termina de orinar.

-Reconocer cada esfuerzo por aprender con palabras y mimos.

-Habitualmente controlan primero de día y podemos seguir usando pañal por las noches hasta que la mayoría de las veces despierten con el pañal seco. Ese será el momento de probar sacarlo para dormir.

 Será imprescindible en este proceso no obsesionarnos con el tema. Nunca perder de vista que el control de esfínteres lleva tiempo y eso es individual de cada niño. Porque como bien señala de Toro “Los pañales no se sacan… los pañales se dejan”.

Agradecemos la colaboración de la doctora Verónica de Toro para esta nota. Podés consultarla en su IG: verodetoro_pediatra

Carestino
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