Crisis del octavo mes, ¿qué es y cómo se supera?
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Crisis del octavo mes, ¿qué es y cómo se supera?

Aunque curses las primeras semanas de embarazo o tengas un bebé recién nacido, es probable que ya hayas escuchado hablar de la crisis o angustia del octavo mes. Es que esta etapa es crucial en el desarrollo psíquico del bebé, es entonces cuando aprende a distinguir que él es un ser independiente de su mamá y comienza a diferenciar el mundo exterior de su propio cuerpo.
Claro que los bebés no son de manual, ni todo es exacto; en algunos casos, esta angustia puede manifestarse un poco antes, alrededor de los seis meses, y en otros algo después.

¿Cómo saber si mi bebé está atravesando esta etapa?
La edad cronológica entonces, no siempre es determinante. Lo mejor para darse cuenta es estar atenta a algunos comportamientos. El más común es que reclame la presencia de su mamá de manera constante y que se altere cuando ella se va, incluso cuando permanezca con las personas que lo cuidaron desde siempre (abuelos, niñera, tíos, etc.).
Otro factor a tener en cuenta es que se muestran temerosos a estar con otras personas, es probable que bebés muy dados, siempre dispuestos a ir en brazos de desconocidos, cambien de actitud y solo quieran estar a upa de la mamá o, en su defecto, de una figura de sostén, como puede ser el adulto que esté a su cargo todos los días.
También es probable que presente trastornos en el sueño, como levantarse durante la noche y “pedir” por la presencia de la mamá.

¿Cómo ayudarlo?
En primer lugar, hay que considerar que se trata de una etapa natural en la vida del bebé, por eso es imposible evitar que suceda.  Sin embargo, se pueden implementar algunas pautas para hacer que la situación sea menos traumática.
El clásico juego de taparse la cara con un objeto y preguntarle al bebé, “¿dónde está mamá?”, para luego descubrirse el rostro y decir: “Acá está”, es de gran ayuda, ya que les permite darse cuenta de que el otro se puede ir, pero siempre va a volver.
Esta etapa coincide con la época en la que el bebé empieza a arrojar cosas al suelo y espera que alguien las recoja. Ese gesto simple es de ayuda porque le demuestra que las cosas desaparecen y luego vuelven a aparecer.
Además, hay dos recomendaciones básicas: esta es la etapa ideal para introducir el objeto de transición o de apego, desde un osito de peluche hasta un trapito.
Por otra parte, si la mamá se va, siempre es recomendable que salude a su hijo y le explique que volverá pronto. Salir escabullida, sin que el bebé se dé cuenta es peor, porque tarde o temprano se percatará de la ausencia de su mamá y podrá sentirlo como un abandono, dado que no entenderá qué pasó.
Por último – relájate – tené en cuenta que esta etapa es natural y dura solo un tiempo, alrededor de dos meses y luego cesa sola.


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