De vez en cuando la piel del bebé puede verse enrojecida, irritada o con granitos. 

¡A no alarmarse!

 Se trata de la dermatitis del pañal que puede causarle molestia o dolor, pero con un par de cuidados va a estar mejor. 

Los peques no siempre pueden contarnos qué es lo que les pasa o sienten; es importante que prestemos atención a sus expresiones, movimientos y llantos.

Si te está pasando y no sabes qué hacer o si aún no te pasó y querés prevenir: te explicamos las causas, los cuidados y tratamientos del sarpullido para que protejas su zona más sensible.

¿Cómo se produce la dermatitis? La pediatra Verónica Vargas explica que por lo general la irritación se produce por la humedad que queda en el pañal después de que el bebé haga caca y pis  y no lo se lo haya cambiado rápidamente. 

También, puede ser por los restos de líquidos que dejan las toallitas húmedas.

 ¿Qué hago?

Si vemos que esa parte se está poniendo roja o con tendencia al sarpullido, tenemos que hacer lo contrario a lo que la produce: 

  • No dejar pasar mucho tiempo y cambiar frecuentemente el pañal.
  • Tratar de que la piel quede siempre seca y limpia: si usamos toallitas húmedas, siempre chequear que no les quede mojado.
  • Podemos optar por productos como el óleo calcáreo para intercalar con las toallitas y que su piel esté siempre bien cuidada.
  • Si vamos a lavarlo, que sea una vez al día. Podemos esperar al momento en que usualmente lo bañamos.

Si tu bebé no pasó por esto, estás a tiempo, ¡siempre se puede estar un paso adelante!

Consejos para evitar la dermatitis:

  • No usar muchas veces al día las toallitas húmedas, sino de vez en cuando para que no queden restos que puedan llegar a molestar.
  • Elegir cremas de rápida absorción, tales como las pomadas que tengan base de óxido de zinc para mantener la zona bien humectada y protegida.
  • Controlar el área del pañal cada vez que lo cambiamos, así podemos detectar a tiempo los cambios va teniendo su piel.
  • Asegurarnos de que los pliegues del pañal no le queden muy ajustados al bebé. Es importante estar atentos a que le sea cómodo y pueda moverse sin problemas.

¿Cuándo ir al pediatra?

Si la piel tuvo varios cambios de tonos, enrojecimiento por mucho tiempo, aparición llagas o incluso levanta un poco de fiebre, hay que acudir al pediatra de confianza para evitar que la situación empeore. 

Así que… Mucho depende de nuestra atención y acompañamiento para que el nuevo integrante de la familia esté saludable y protegido. 

¿Algo que quieras compartir? Los leemos.

Fuente:
Lic. Verónica Vargas
Licenciada en Pediatría. MN 114.909

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