Este tipo de tumor es el más frecuente entre las mujeres. Esta fecha nos sirve para recordar el compromiso que debemos asumir todos para mejorar su prevención.

Las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son contundentes. Cada año, en todo el planeta, se producen 1,38 millones de nuevos casos y 458.000 muertes por cáncer de mama (IARC Globocan, 2008). El cáncer de mama es, de lejos, el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países más vulnerables. La Argentina no es la excepción. Según datos oficiales del Instituto Nacional del Cáncer, esta afección es la de mayor incidencia con una tasa de 73 casos por cada 100.000 mujeres. El año pasado, la actriz Dolores Fonzi reveló que fue diagnosticada con cáncer de mama y luego de someterse a una mastectomía la declararon curada. “Si te tocás una bolita en la teta, andá a hacerte un chequeo que el tiempo es oro en estos casos y si a vos te cuesta aceptar el peligro, contale lo que tenés a alguna amiga para que insista por vos”, recomendó en sus redes.

Aunque en los últimos años avanzó mucho la investigación sobre las causas que lo provocan, las respuestas todavía son insuficientes. Por eso, la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cristian Micheri, oncólogo y vicepresidente de la Asociación de Oncología de Rosario (M 16233) explica por qué es importante la prevención. “La prevención en cáncer de mama es sumamente útil e importante, ya que el foco está centrado en detectar una enfermedad en etapas tempranas, lo que se conoce como estadios iniciales de la enfermedad, sin que esta se haya diseminado a otra parte del cuerpo. El diagnóstico temprano puede lograr una tasa de curación de la enfermedad cercana al 90%, y quizá hasta puede evitar pasar por tratamientos agresivos como pueden ser las quimioterapias”. En la misma línea y en el marco de la campaña “Cuida las lolas” la doctora Sandra Miasnik (MN es 101.887) señala: “La detección precoz puede lograr que se eviten muertes, ya que diagnosticado a tiempo puede curarse por completo. Las mujeres tienen que saber que actualmente hay protocolos que permiten hacer los chequeos ginecológicos anuales y completos de manera segura, es decir, que además de la visita al médico se deben realizar siempre los estudios por imágenes. El cáncer de mama, en la mayoría de los casos, es asintomático y en etapas tempranas solo puede diagnosticarse con estos métodos”.

Todos los especialistas coinciden y remarcan la importancia de los controles preventivos. Una de las razones es que la mayoría de las personas que lo padecen no muestran síntomas. Aunque existen algunas señales de alarma que implican una urgente consulta médica. Estas señales son:

  • Cambios en el tamaño o la forma de las mamas.
  • Dolor en cualquier parte de las mamas.
  • Secreción del pezón que no sea leche (incluso de sangre).
  • Aparición de un bulto en las mamas o debajo del brazo.
  • Cambios en la coloración o estructura de la piel.

Si bien se desconocen las causas de esta afección existen varios factores que inciden. Entre ellos se destaca la edad, la mayoría de los casos se dan en mujeres mayores de cincuenta años. Los antecedentes familiares también son importantes. Si la madre y la abuela, sufrieron cáncer, la hija tendrá más riesgo de desarrollarlo. Otro factor a tener en cuenta es un primer embarazo tardío. La maternidad después de los 35 eleva las chances de tener cáncer de mama pero también no haber transitado un embarazo. Por otro lado, tener la menstruación durante muchos años o luego de la menopausia, el uso de terapia hormonal de reemplazo exponen a la mujer a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Prevenir salva vidas

Para reducir el riesgo de desarrollar esta y otras enfermedades es importante llevar un estilo de vida saludable. No fumar, reducir el consumo de grasas y moderar el consumo de alcohol, son hábitos que alejan riesgos.

Pero en el caso del cáncer de mama, además de los hábitos saludables, todos los especialistas recalcan que el modo de prevención más efectivo consiste en la realización de una mamografía anual, a partir de los cuarenta años. Existen otros métodos como pueden ser la ecografía mamaria o la resonancia magnética mamaria, que tienen indicaciones para situaciones específicas. 

El control con el ginecólogo o mastólogo son pilares fundamentales para definir cuál y en qué momento iniciar el control adecuado. Todo también dependerá de los antecedentes oncológicos de la persona y características anatómicas de las mamas.

La ciencia avanza, la cura también

Recibir un diagnóstico no esperado puede ser demoledor. Sin embargo, Los tratamientos han cambiado y mejorado en los últimos años, Gracias a la investigación clínica los pequeños grandes pasos son posibles. “Hace cincuenta años, mi mamá se detectó un pequeño bulto en el pecho y por prevención fue sometida a una masectomia. Fue una cirugía muy cruenta, sin un mínimo cuidado estético y que recordaba con espanto” cuenta la analista en sistemas Lucía Goenaga y sigue “hace dos años recibí el mismo diagnóstico. Me quitaron los ganglios y luego realicé un tratamiento con rayos. Me ofrecieron muchas más alternativas y sobre todo menos brutales que las que le dieron a mi madre”.

Los adelantos científicos son constantes y las posibilidades de cura cada vez mayores. El diagnóstico temprano puede lograr una tasa de curación de la enfermedad cercana al 90 %. Pero aún con un mal pronóstico las alternativas esperanzadoras son muchas. “Hoy existe una medicina de precisión en el cáncer de mama, donde de acuerdo a las características del tumor, como ser el tamaño del tumor, o el compromiso o no de los ganglios de la axila, sumado a los factores biológicos (expresión de receptores hormonales y otros marcadores propios del tumor) podemos definir estrategias terapéuticas individualizadas para cada paciente”, señala Micheri que es miembro de la Asociación Argentina de Oncología Clínica.

En lo que respecta al tratamiento oncológico, cada especialista decidirá si una paciente requiere o no tratamiento de quimioterapia, o si tiene que hacer quimioterapia pero con una duración más corta. También definirá si necesita de algún fármaco de nueva generación, diferente a las quimioterapias tradicionalmente conocidas por sus efectos no deseables, como la temida y shockeante caída del cabello. 

Hoy se cuentan con herramientas cada vez más específicas para cada paciente y enfermedad. “Antes, la salud de la mujer estaba relegada a un segundo plano, por detrás del cuidado de los otros”, finaliza Miasnik. “Hoy es distinto, y existe una noción de que estar bien y ocuparse de una misma es el primer paso para todo lo demás”. 

Lo importante entonces será realizarse los controles una vez al año. Porque como bien recordó Dolores Fonzi:  “Una de cada ocho mujeres tiene cáncer de mama. ¡Es un montón! ¡Tócate, chequéate, querete!” 


Datazo: Por consultas sobre prevención de cáncer cérvico uterino, PAP, test de VPH, cáncer de mama, prevención de cáncer colorrectal y cuidados paliativos el Ministerio de Salud ofrece una línea de atención: 0800-333-3586. La llamada es gratuita desde cualquier lugar del país.



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